¿Qué tienen en común una máscara de bronce creada en 1930 y un algoritmo que genera caras sintéticas en 2026? Para Agustín Fernández Mallo, la respuesta está en el centro mismo de lo que significa ser humano. El escritor y físico gallego protagonizará el próximo martes 30 de septiembre, a las 18.00 horas, una charla en el Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) de Valencia en la que conectará la escultura de Julio González con el universo de los selfis, las redes sociales y la inteligencia artificial. La entrada será libre en la sala de exposiciones del museo.
Una máscara de 1930 como espejo del presente
El punto de partida de la charla es concreto y poderoso: Máscara de adolescente, una pieza de Julio González fechada en 1930. Fernández Mallo tomará esa obra como detonador para reflexionar sobre el rostro, la identidad y su transformación en la era digital. No es una elección casual. En un tiempo en que los filtros de Instagram retocan facciones en tiempo real y los algoritmos de reconocimiento facial identifican a personas en multitudes, preguntarse qué significa tener un rostro propio adquiere una urgencia que va más allá de la filosofía.
La conversación estará moderada por Berta Ferrer y se enmarca en el ciclo 'Escrituras cactus', comisariado por el escritor y crítico literario Jorge Carrión. El formato del ciclo es tan sugerente como su nombre: escritores de referencia ensayan cuentos, crónicas o poemas inspirados en la obra de Julio González, el escultor valenciano cuya figura constituye uno de los ejes históricos y conceptuales sobre los que se construyó el propio IVAM.
La sexta sesión de un ciclo que reúne a grandes plumas
La intervención de Fernández Mallo será la sexta del ciclo, que ya ha contado con las voces de María Negroni, Miguel Ángel Hernández, Sara Barquinero, Estela Sanchis y Andrés Neuman. Una nómina que habla de la ambición del proyecto: no se trata de divulgación artística convencional, sino de un experimento literario en el que la obra de González actúa como catalizador creativo para escritores de universos muy distintos. El ciclo se cierra con Manuel Baixauli el 21 de octubre y con Alicia Kopf el 11 de noviembre, completando así un recorrido que celebra el 150º aniversario del nacimiento del escultor.
El IVAM ha materializado este proyecto también en formato libro: una publicación que recoge los textos creados por todos los autores participantes, concebida para explorar nuevas conexiones culturales y creativas en torno a la figura de González desde perspectivas menos transitadas que las del discurso histórico-artístico habitual.
Fernández Mallo, el físico que piensa la IA desde los ángeles caídos
Quien se acerque al IVAM el 30 de septiembre encontrará a un Fernández Mallo en plena forma intelectual. Su ensayo más reciente, El ángel de la Inteligencia Artificial (Galaxia Gutenberg, 2026), plantea que nuestro empeño por crear una inteligencia artificial definitiva responde al mismo deseo que nos llevó a crear dioses. Para ello, el autor aborda la unión de la inteligencia artificial con los ángeles caídos, sacando a la luz insospechados caminos e ideas que cambian la forma de ver las IAs.
Su propuesta es clara: la inteligencia artificial, tal como la entendemos, es una metáfora que revela más sobre nosotros mismos que sobre la tecnología en sí, al punto de que afirma que la IA "ni es inteligente ni es propiamente artificial". Un argumento que, leído junto a la Máscara de adolescente de González, adquiere una dimensión nueva: si la IA distorsiona nuestra noción de inteligencia, ¿qué hace con nuestra noción de rostro?
Fernández Mallo lleva décadas construyendo una obra singular, la de un autor que no elige entre la ciencia y la literatura, sino que las obliga a dialogar. Saltó al mapa literario con Nocilla Dream (2006), novela que se convirtió en emblema de la llamada Generación Nocilla, y desde entonces no ha dejado de ampliar su territorio: Teoría general de la basura, El libro de todos los amores, el Premio de Ensayo Eugenio Trías que recibió en 2023 por La forma de la multitud. Su currículum es el de alguien que ha hecho de la interdisciplinariedad no un recurso estilístico, sino una forma de ver el mundo.
La charla del 30 de septiembre en el IVAM promete ser, en ese sentido, algo más que una conferencia sobre arte. Es una invitación a pensar cómo una escultura de hace casi cien años puede iluminar las preguntas más urgentes del presente: quiénes somos cuando la tecnología interviene en nuestra imagen, qué queda del rostro cuando los algoritmos aprenden a fabricarlo y si el arte, al fin, sigue siendo el único espejo que no miente.


