Un paso peatonal con más de un siglo de historia, un municipio partido en dos y una reivindicación vecinal que lleva meses acumulando presión. Así puede resumirse el conflicto que arrastra l'Eliana en torno al paso a nivel de su estación de Metrovalencia, un problema que la Generalitat Valenciana acaba de comprometerse a resolver de forma definitiva. La directora general de Infraestructuras de Transporte Terrestre, María José Martínez Ruzafa, se ha reunido con representantes del Ayuntamiento y las asociaciones vecinales del municipio para arrancar un proceso de diálogo que, por primera vez, llega con vocación de concluir en una solución real.
Más de 130 años de historia y un cierre que encendió la mecha
El origen del conflicto se remonta a la supresión de un paso peatonal con más de 130 años de historia, eliminado por Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) al considerarlo un cruce entre andenes que no cumplía con las exigencias de seguridad ferroviaria vigentes. La decisión, ejecutada sin consulta previa a los residentes, desató una oleada de protestas que incluyó una concentración sobre las propias vías en abril de 2026 y la recogida masiva de firmas impulsada por la asociación vecinal Entre Vías.
Para el consistorio y el vecindario, los cambios realizados no supusieron una mejora efectiva en términos de seguridad y, en cambio, rompieron una conexión esencial para la movilidad cotidiana de muchas personas, especialmente mayores, escolares y familias. El problema no es menor: la solución adoptada por FGV no eliminó el tránsito peatonal, ya que numerosos vecinos continuaron utilizando el recorrido para desplazarse entre ambos lados de la vía pese a la prohibición instalada. Es decir, la medida generó exactamente el escenario que pretendía evitar.
El conflicto encontró también respaldo jurídico: el Consell Jurídic Consultiu (CJC), en su memoria de 2025, concluyó que, si bien la actuación de FGV se ajusta a la normativa vigente, la Generalitat debería estudiar la posibilidad de regularizar este cruce histórico como paso a nivel peatonal. Una señal inequívoca de que el problema exigía una respuesta más elaborada que unas simples señales de prohibición.
La Generalitat se sienta a negociar con alternativas sobre la mesa
En ese contexto llega la reunión impulsada por la Conselleria, en la que también participó el alcalde de l'Eliana, Salva Torrent. La Generalitat ha trasladado su voluntad de dar la máxima prioridad a un problema que se arrastra desde hace años, apostando por el diálogo entre administraciones y vecinos como método para alcanzar una respuesta que atienda las necesidades reales de movilidad de los residentes.
Martínez Ruzafa expuso durante el encuentro las distintas alternativas técnicas analizadas hasta el momento: la construcción de una pasarela elevada, la ejecución de un paso inferior o, la opción más ambiciosa y costosa, el soterramiento completo de las vías. El gobierno local ya había anunciado con anterioridad la construcción de un paso subterráneo que permitiría vertebrar el casco urbano con las zonas residenciales del municipio, con una inversión prevista de alrededor de 2 millones de euros. Ninguna de las opciones es trivial, ni en términos económicos ni en plazos de ejecución, pero todas apuntan a un mismo objetivo: que los vecinos de l'Eliana puedan cruzar de un lado al otro sin rodeos ni riesgos.
Un borrador de proyecto, en los próximos meses
La directora general avanzó el calendario previsto: la Conselleria presentará en los próximos meses un primer borrador del proyecto para que pueda ser analizado conjuntamente con el Ayuntamiento y las asociaciones vecinales antes de continuar con su desarrollo técnico y administrativo. No se trata, por tanto, de una promesa vaga, sino de un compromiso con fecha orientativa y con un mecanismo de participación incorporado desde el inicio.
Martínez Ruzafa también subrayó que la Conselleria continuará compartiendo los avances que se produzcan en la definición de la actuación, escuchando las aportaciones de los representantes municipales y vecinales y manteniéndoles puntualmente informados. El gobierno municipal ha atribuido el impulso de este proyecto al trabajo conjunto con la Conselleria competente en materia de transporte e infraestructuras, destacando la colaboración entre administraciones para buscar una solución al paso de la estación.
L'Eliana cuenta con cerca de 20.000 habitantes y las vías del metro dividen literalmente el municipio en dos zonas que, desde el cierre del paso histórico, han quedado conectadas de forma deficiente. La situación ha generado importantes problemas de movilidad en el día a día de los residentes afectados. Que una infraestructura ferroviaria pensada para facilitar los desplazamientos acabe complicándolos es, cuanto menos, una paradoja que justifica sobradamente la urgencia con la que el asunto se ha instalado en la agenda política local y autonómica.
La solución definitiva todavía no tiene forma, ni nombre concreto, ni fecha de inicio de obras. Pero por primera vez en este conflicto, todas las partes —Generalitat, Ayuntamiento y vecinos— comparten la misma mesa de trabajo con voluntad real de llegar a un acuerdo. Para un municipio que ha visto cómo sus calles quedaban literalmente cortadas por unas vías de tren, eso ya es, en sí mismo, un avance significativo.


