Hay fechas que recuerdan que la ciencia no es cosa de laboratorios cerrados, sino de curiosidad compartida. Este lunes 28 de septiembre, el Museu de les Ciències de València abre sus puertas a más de 240 estudiantes de ESO y Bachillerato para celebrar el Día Internacional de la Cultura Científica con una jornada que mezcla divulgación humana, tecnología astronómica y preguntas sin filtro.
Una fecha con historia detrás
El 28 de septiembre fue elegido para conmemorar la primera emisión de la serie televisiva de divulgación científica Cosmos, de Carl Sagan , aquel programa que en 1980 demostró que explicar el universo podía ser, a la vez, riguroso y emocionante. La fecha busca acercar la ciencia a la vida cotidiana y despertar en los ciudadanos el interés por comprender y valorar su impacto en el mundo. Décadas después, el espíritu de aquella iniciativa sigue vivo en museos, aulas y plazas de todo el planeta. Más de 150 instituciones de 29 países celebran con actividades este día dedicado a escuchar y dialogar sobre la ciencia como herramienta transformadora de la realidad.
'Pregúntale a un científico': cuando el laboratorio se sube al escenario
La mañana arrancará a las 10:30 horas en el Auditorio Santiago Grisolía con una de esas actividades que los estudiantes raramente olvidan. La sesión se llama 'Pregúntale a un científico' y el protagonista será Damià Tormo Carulla, doctor en Inmunología y Premio Rei Jaume I a la Revelación Empresarial 2025. El formato es tan sencillo como efectivo: un investigador frente a cientos de jóvenes que pueden preguntarle lo que quieran.
Tormo Carulla explicará cómo una idea gestada en un laboratorio puede acabar transformando la vida de miles de personas. Porque ese es, precisamente, uno de los grandes misterios que poco se enseña en clase: el camino tortuoso que recorre un descubrimiento científico antes de convertirse en un medicamento, una terapia o una solución real para pacientes de carne y hueso. El papel de la biotecnología en la transformación de la medicina moderna será el hilo conductor de su intervención, en un encuentro donde los propios estudiantes marcarán el ritmo con sus preguntas.
El sol en directo: manchas, protuberancias y luz descompuesta
Si la mañana comienza con biotecnología, continúa mirando al cielo. A partir de las 12:15 horas, y siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan, el Jardín de Astronomía del museo acogerá una observación solar con telescopios especiales. No es una proyección, no es un vídeo: es el sol de verdad, en tiempo real, captado a través de instrumentos diseñados para revelar lo que el ojo humano jamás podría ver a simple vista.
Los escolares podrán observar fenómenos que resultan casi inverosímiles por su escala: las manchas oscuras de la fotosfera, regiones de temperatura ligeramente inferior donde el campo magnético frena la convección del plasma, y las protuberancias de la cromosfera, esas lenguas de gas enrojecido que se elevan cientos de miles de kilómetros sobre la superficie solar. Para dar contexto a todo ello, una mesa expositiva complementará la observación con demostraciones sobre la naturaleza de la luz mediante instrumentos como un prisma de vidrio, un espectroscopio, un disco de Newton, células fotoeléctricas, un telurio y varias maquetas a escala del Sistema Solar.
Ciencia que sale del aula para quedarse
El Día Internacional de la Cultura Científica se celebra con la intención de promover la divulgación de la ciencia y destacar su importancia en la vida cotidiana y el progreso social. La construcción de una sociedad científicamente culta es favorable no solo por una visión utilitaria de la ciencia, sino como un motor de progreso económico y para que los ciudadanos ejerzan un papel activo en el análisis de hechos vinculados a la ciencia, tecnología e innovación que afectan su día a día. En ese sentido, lo que propone el Museu de les Ciències este lunes no es un acto protocolario: es una apuesta por convencer a 240 jóvenes, uno a uno si hace falta, de que la ciencia no es un contenido de libro de texto, sino una forma de mirar el mundo que puede empezar con una pregunta bien hecha o con el simple acto de apuntar un telescopio al sol.


