El Institut Valencià de Cultura (IVC), a través de su Archivo Gráfico de la Filmoteca Valenciana, ha participado activamente en la edición de una obra fundamental para la recuperación de la memoria cinematográfica valenciana. Se trata del libro 'Anita Giner. L'estrela del cinema valencià dels anys vint', una monografía exhaustiva que ha sido escrita por el historiador y archivero Joan Miquel Almela Cots. Esta publicación, que ha sido posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de la Vall de Gallinera y la Unió Cultural d'Amics de la Vall de Gallinera, ha puesto en valor la figura de Ana Giner Soler, una de las actrices más destacadas del cine mudo español de la década de 1920. La Filmoteca Valenciana, con su vasto fondo documental, ha contribuido con un valioso material gráfico, incluyendo fotografías y carteles originales de las películas que ha protagonizado esta icónica estrella.
El ascenso de una estrella valenciana
Nacida en 1902 en la localidad de Vilallonga, en el seno de una influyente familia burguesa valenciana, Ana Giner Soler ha irrumpido en la escena cinematográfica como protagonista de 'La Dolores' (1924). Esta adaptación del drama de Josep Feliu Codina, bajo la dirección de Maximiliano Thous, ha marcado su debut y ha catapultado su carrera. El éxito rotundo de su primera incursión en la gran pantalla ha consolidado a Giner como una de las intérpretes más prometedoras del cine silente en España. Maximiliano Thous, reconociendo su talento, ha vuelto a contar con ella para 'La alegría del batallón' (1924), una adaptación de la popular zarzuela de Carlos Arniches con música del maestro José Serrano. En esta producción, Ana Giner ha compartido nuevamente cartel con el actor y tenor valenciano Leopoldo Pitarch, quien ya había sido su compañero en 'La Dolores'. La colaboración entre Giner, Pitarch y Thous se ha extendido a 'Nit d'Albaes' (1925), una comedia dramática que ha explorado las costumbres valencianas, basada en un drama musical con libreto de José Guzmán y partitura de Salvador Giner.
Un proyecto ambicioso y su recuperación
La fructífera relación profesional de Thous con Ana Giner ha continuado con 'Moros y cristianos' (1926), una producción cinematográfica de gran envergadura que ha intentado fusionar pasajes históricos de fantasía con elementos folclóricos propios del drama rural. Lamentablemente, esta ambiciosa película no ha llegado a completarse ni a estrenarse debido a serios problemas financieros que han afectado su producción. A pesar de este contratiempo, la Filmoteca Valenciana ha conservado una extensa documentación sobre el rodaje en su Archivo Gráfico, lo que ha permitido preservar parte de su legado. En un esfuerzo significativo por recuperar el patrimonio audiovisual, en 1993, una copia de la película ha sido localizada gracias a los herederos de Thous y posteriormente ha sido restaurada por el Archivo Fílmico de la Filmoteca en el prestigioso laboratorio L'Immagine Ritrovata de Bolonia. Coincidiendo con el centenario de la película, la Filmoteca Valenciana ha programado una proyección especial de 'Moros y Cristianos' para finales de octubre, en el marco de la celebración del Día del Patrimonio Audiovisual, ofreciendo una oportunidad única para redescubrir esta obra.
El epílogo de una carrera y una vida comprometida
Tras un periodo de tres años alejada de las cámaras, Ana Giner ha regresado a la pantalla en un papel secundario en la producción catalana 'L'Auca del senyor Esteve' (1929), la ópera prima de Lucas Argilés, basada en la célebre obra teatral de Santiago Rusiñol. Sin embargo, esta película no ha logrado el éxito esperado y Giner no ha vuelto a aparecer en el cine, marcando su retirada definitiva de la actuación. A partir de ese momento, la actriz ha dedicado su vida a causas de índole política, social y humanitaria. Durante la Guerra Civil Española, ha desempeñado un papel crucial como supervisora adjunta en un hospital militar del bando republicano en Albacete. Ha sido allí donde ha conocido al brigadista inglés Frank Ayres, quien más tarde se ha convertido en su esposo. Al concluir la contienda, el matrimonio se ha exiliado en Londres. En 1968, Ana Giner ha tomado la decisión de regresar a España junto a su marido, estableciéndose en Benialí, cerca de su hermana Consuelo. Finalmente, la actriz ha fallecido en 1974, dejando un legado que trasciende su breve pero intensa carrera cinematográfica, recordada ahora gracias a esta valiosa publicación.


