Valencia

Vecinos “paralizan” festivales en la Ciutat de les Arts: ¿dónde irá BigSound y Festival de Les Arts?

Valencia ante un giro histórico: los festivales podrían abandonar la Ciutat de les Arts i les Ciències

1 minuto

Anterior edición del Festival de Les Arts en València

Una sentencia judicial ha sacudido el panorama cultural de Valencia: un juzgado de lo contencioso-administrativo ha dictado una sentencia que podría obligar a reubicar todos los festivales y conciertos que se celebran en la emblemática Ciutat de les Arts i les Ciències. Esta decisión tiene el potencial de transformar por completo el calendario musical de la ciudad.

Ruido, derechos y un fallo histórico

El origen de la controversia se remonta a agosto de 2023, cuando cerca de 200 vecinos de dos fincas situadas frente al complejo cultural en la avenida Profesor López Piñero decidieron llevar su queja a los tribunales. Los residentes denunciaban el impacto constante del ruido generado por los grandes eventos musicales y la actividad de la terraza de la discoteca del Umbracle. Tras años de quejas sin respuestas efectivas por parte de las autoridades municipales, el caso desembocó en una sentencia contundente.

Entre los festivales afectados se encuentran citas clave del panorama musical valenciano, como el Festival de les Arts, BigSound, I Love Reggaeton València o Love the 90s València. Cada año, estos eventos congregan a miles de asistentes y contribuyen de manera significativa a la proyección cultural y turística de la ciudad. Sin embargo, su continuidad en la Ciutat de les Arts ahora está en entredicho.

Espectáculo pirotécnico en la Ciutat de les Arts durante el Festival de les Arts 2022

La sentencia judicial se centra en la contaminación acústica. Los informes periciales evidencian que los niveles de ruido alcanzan hasta 80 decibelios dentro de las viviendas, comparables al de un avión despegando, y muy por encima de los límites legales de 45 dBA por la noche y 55 dBA durante el día. El tribunal considera esta situación “insufrible” y determina que se han vulnerado derechos fundamentales de los vecinos, incluyendo su intimidad y la integridad moral. Como resultado, ordena medidas inmediatas para evitar molestias, que podrían incluir la revocación de licencias o la reubicación de los eventos, así como una indemnización de 138.000 euros a los 46 demandantes.

La reacción de instituciones y promotores

Tras conocerse la sentencia, las instituciones implicadas comenzaron a buscar alternativas. CACSA, responsable de los contratos con los festivales, y los promotores han mantenido reuniones para estudiar soluciones que permitan compatibilizar la actividad cultural con los derechos de los residentes. No obstante, ninguna medida concreta ha sido confirmada hasta ahora. Mientras tanto, la alcaldesa de València, María José Catalá, aseguró que se actuará con “sentido común y sensatez” para ofrecer soluciones a quienes ya compraron entradas.

Los vecinos, por su parte, han insistido en que la sentencia se cumpla de manera inmediata, recordando que se trata de derechos fundamentales cuya ejecución no puede ser suspendida por un eventual recurso.

Imagen de un festival de música

El debate ya está abierto: Valencia se enfrenta a una encrucijada entre mantener su modelo de grandes festivales en espacios urbanos o reinventar su oferta cultural para garantizar el descanso de los residentes. La respuesta sigue siendo incierta, y los próximos meses serán clave para definir el futuro musical de la ciudad.