Después de la espera obligada por la lluvia, el cielo de Valencia ya tiene nueva cita para volver a llenarse de color. El XXV Festival de Cometas, aplazado el fin de semana pasado por las malas condiciones meteorológicas, se celebrará finalmente el domingo 26 de abril en la playa del Cabanyal, recuperando así uno de los planes familiares más especiales y esperados de la primavera.
Durante toda la jornada, desde las 10:00 hasta las 20:00 horas, el litoral valenciano se transformará en un gran escenario al aire libre en el que el viento marcará el ritmo de un espectáculo tan sencillo como fascinante. Frente al paseo marítimo, una amplia zona de vuelo de unos 15.000 metros cuadrados permitirá que cometas de todo tipo tomen el cielo: desde figuras gigantes hasta modelos tridimensionales, pasando por creaciones acrobáticas o composiciones multicomponente que dibujarán formas cambiantes sobre el Mediterráneo.
El festival no es solo un espectáculo para mirar, sino una experiencia pensada para vivirla. A lo largo del día, la programación combinará momentos de aprendizaje, exhibiciones y espacios de participación abierta. La mañana arrancará con talleres infantiles en los que los más pequeños podrán construir sus propias cometas, seguidos de demostraciones de vuelo acrobático a cargo de pilotos profesionales que llenarán el cielo de figuras complejas y coreografías aéreas.
Con el paso de las horas, la jornada irá alternando nuevas sesiones de talleres con pausas más relajadas, hasta llegar a la tarde, cuando el festival ganará un carácter más técnico con actividades centradas en el control y manejo de cometas. Será también el momento en el que el vuelo libre cobre protagonismo, permitiendo que cualquier asistente pueda elevar su propia cometa y formar parte de ese paisaje colectivo que cada año convierte el Cabanyal en un escenario único.
El tramo final estará marcado por las grandes cometas y las últimas demostraciones antes de la ceremonia de clausura y la entrega de trofeos, que pondrán el broche a una jornada diseñada para todos los públicos. Porque esa es, precisamente, una de las claves del éxito de este evento que alcanza su 25ª edición: no hace falta experiencia para disfrutarlo. Tanto quienes ya dominan el viento como quienes se acercan por primera vez encuentran su espacio en un festival abierto, accesible y completamente gratuito.
Con esta nueva fecha, Valencia recupera una de sus citas más vistosas, una de esas que transforman por completo el paisaje y convierten una simple mañana de playa en un espectáculo lleno de vida.