El Ayuntamiento de València ha puesto en marcha el proceso de licitación para la creación de una nueva réplica de la Reial Senyera, la emblemática bandera privativa de la ciudad. Esta iniciativa surge ante la inminente celebración del centenario de la actual Senyera, que data de 1928, y cuyo estado de conservación ha motivado la necesidad de un nuevo facsímil. Con un presupuesto base de 185.000 euros (IVA incluido), el proyecto busca garantizar que la histórica enseña pueda seguir presidiendo la solemne procesión cívica del 9 d'Octubre, manteniendo la máxima fidelidad a sus elementos originales y técnicas de confección.
Según ha destacado José Luis Moreno, concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, la decisión de encargar esta nueva réplica responde a la importancia de preservar el patrimonio y la tradición valenciana. "la actual Senyera del Ayuntamiento de València cumplirá su centenario en el año 2028 y por eso, el Ayuntamiento ha licitado la elaboración de una nueva réplica: se trata de un nuevo facsímil, con el objetivo de que la bandera pueda desfilar por las calles de la ciudad durante la procesión cívica del 9 d'Octubre", afirmó Moreno, subrayando el compromiso municipal con la continuidad de esta arraigada costumbre.
La necesidad de una nueva réplica para la Reial Senyera
La Reial Senyera que actualmente desfila por las calles de València fue confeccionada en 1928 por Eduardo Sanchis Romero. Esta pieza, que sustituyó a una versión anterior de 1545 gravemente deteriorada, ha cumplido casi un siglo de servicio. Sin embargo, el paso del tiempo y su uso continuado en numerosos actos oficiales han provocado un preocupante estado de conservación, tal como han puesto de manifiesto diversos informes técnicos del IVCR+i (Instituto Valenciano de Conservación, Restauración e Investigación). Ante esta situación, el gobierno municipal ha considerado imprescindible la creación de un nuevo facsímil que asegure la pervivencia de este símbolo sin comprometer la integridad de las versiones históricas.
Previamente a esta licitación, en abril del año pasado, el Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico adjudicó un contrato menor a la empresa Global Geomática SL por 2.976,60 euros (IVA incluido). Este estudio detallado de la Senyera de 1928, que incluyó comparaciones con la antigua Senyera de 1545, fue crucial para la elaboración de la documentación técnica necesaria para la actual licitación, garantizando una reproducción lo más precisa posible.
Detalles del proyecto de confección
El encargo contempla la realización de una réplica integral de la Senyera de la ciudad de València. Esto abarca no solo la confección de la bandera en sí, con sus bordados, cordones, borlas y la esclavina (la parte textil), sino también la reproducción del tahalí, el elemento fundamental para su transporte, y del asta. El pliego de condiciones, meticulosamente elaborado, detalla las indicaciones de reproducción, fruto de un exhaustivo cotejo de la información histórica disponible para asegurar la máxima fidelidad en cada componente.
La empresa adjudicataria tendrá la responsabilidad de entregar la bandera completamente acabada y debidamente montada, lista para ser portada en la procesión cívica. Esto implica que la enseña deberá presentarse confeccionada y vestida sobre el asta, siguiendo el modelo histórico y garantizando una caída y un vuelo estéticos y funcionales. Es importante destacar que el remate superior, una pieza original de la bandera de 1545, será reutilizado y su ajuste final sobre el nuevo conjunto correrá a cargo de los técnicos del Servicio de Patrimonio Histórico. Previamente, la adjudicataria deberá coser el nuevo lambrequín (el adorno heráldico colgante) a la base del remate y fijar los cordones y las borlas, asegurando su correcta disposición. Todas las descripciones de colores se basarán en el catálogo de muestras elaborado en 2023 a partir de la bandera original, custodiado por el Servicio Municipal de Patrimonio Histórico.
Innovaciones clave en el diseño del asta
El nuevo asta de la Senyera incorporará dos innovaciones significativas, diseñadas para mejorar su funcionalidad y preservar la integridad de la bandera. Aunque su acabado deberá ser idéntico al del asta de la Senyera de 1928, se utilizará una madera más ligera para facilitar su transporte.
- Asa regulable en altura: Se instalará un sistema de anclaje en el mástil que permitirá fijar un asa ergonómica y de tacto agradable a diferentes alturas. Esta característica es crucial, ya que la persona encargada de portar la Senyera cambia cada año, y esta adaptación facilitará su sujeción. Un discreto ollao en la vaina de la Senyera permitirá el acceso a este sistema.
- Sistema de protección para la cimera: Para evitar daños en la cimera (el remate superior) durante el ascenso y descenso de la Senyera por el balcón de la Casa Consistorial, se incorporará un vástago con una argolla o rodillo escamoteable en la parte superior trasera del asta. Este elemento mantendrá la cuerda separada del collarín de la cimera, protegiendo la esclavina y sus flecos de roces o enganches. Su diseño será discreto para no alterar la estética del conjunto ni el equilibrio de la bandera.
Ambas innovaciones requerirán la presentación de un proyecto por parte de la adjudicataria, que deberá ser aprobado por el Ayuntamiento antes de su ejecución. Asimismo, el asta se pintará con colores idénticos a los de la Senyera antigua, y se realizarán pruebas de color que también deberán ser validadas por la corporación municipal.
Historia y simbolismo de la Reial Senyera
La Reial Senyera de València es mucho más que una bandera; es el estandarte privativo y un símbolo identitario de la ciudad. Históricamente, encabezaba la milicia urbana en acciones militares, defendiendo los fueros y privilegios del municipio, y era portada por la máxima autoridad, el justicia. Su exhibición en lugares visibles como la sala del Consell o las murallas, acompañada de pregones y toques de campana, servía como señal de movilización. Con el tiempo, sin abandonar su función original, adquirió un papel ceremonial, integrándose en los actos más solemnes de la vida municipal.
Desde al menos mediados del siglo XV, la Senyera de València se caracteriza por las barras oriflama de la Casa de Aragón y una franja azul sobre la cual se despliega la corona real, una concesión otorgada por Pere el Cerimoniós. El mástil está coronado por una cimera de plata que representa un yelmo coronado del que emerge un dragón alado (rat penat), un emblema dinástico y distintivo de la ciudad. El Museo Histórico Municipal custodia una Senyera antigua, tradicionalmente datada en 1545, cuyo uso prolongado hasta finales del siglo XIX la llevó a un estado crítico, propiciando la creación de la réplica de 1928. Ahora, casi un siglo después, València se prepara para renovar este legado, asegurando que su símbolo más preciado siga ondeando con esplendor.