Valencia

València impulsa la adaptación de su Plan General para proteger y revitalizar la huerta

El Ayuntamiento ha aprobado someter a información pública la integración de la normativa autonómica, buscando un marco más ágil para la recuperación de alquerías y suelos degradados.

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L'horta de València

El Pleno del Ayuntamiento de València, en su sesión del mes de abril, ha aprobado el inicio del proceso para someter a información pública la Memoria para la adaptación de las normas del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) al Plan de Acción Territorial de Ordenación y Dinamización de la Huerta de València (PATODHV). Esta medida fundamental, según ha explicado el concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias, Juan Giner, tiene como objetivo principal “buscar el encaje jurídico entre las dos normativas que regulan los usos de la huerta y de las infraestructuras agrícolas, así como el uso de las alquerías y viviendas tradicionales, con el fin de generar un marco más ágil, que mantenga el máximo nivel de protección de la huerta a la vez que abre la posibilidad de la recuperación de huerta abandonada y de las alquerías y viviendas agrícolas”.

Esta iniciativa representa un paso crucial para la clarificación del marco normativo que rige uno de los paisajes agrarios más valiosos de Europa, la huerta valenciana. La adaptación busca simplificar los procedimientos y fomentar la revitalización de áreas que, hasta ahora, han enfrentado barreras burocráticas significativas.

La complejidad normativa actual y la necesidad de adaptación

En la actualidad, la implementación de cualquier uso o actividad en suelo de protección de huerta ha requerido la consideración simultánea tanto del Plan General de Ordenación Urbana de València (PGOU) como del PATODHV. Esta dualidad normativa ha generado una considerable complejidad, obligando al Ayuntamiento y a la Generalitat a determinar en cada caso cuál de los dos planes ha resultado más restrictivo desde el punto de vista ambiental. La heterogeneidad en la normativa y en los conceptos entre ambos instrumentos ha dificultado en numerosas ocasiones establecer cuál ha sido el aplicable, ralentizando procesos y generando inseguridad jurídica.

El concejal Giner ha enfatizado que “esta adaptación no tiene capacidad para innovar la ordenación urbanística establecida; el documento no puede ser considerado una revisión o una modificación del planeamiento municipal ni introducir cuestiones que puedan entenderse como tales”. La propuesta se ha concebido como una herramienta para armonizar y clarificar, no para alterar la esencia de la protección existente.

Objetivos y alcance de la propuesta

La moción de inicio para esta adaptación se ha presentado en 2020. Los usos más amplios que contempla la adaptación se han aplicado exclusivamente a la huerta más degradada de la periferia metropolitana, identificada en el PATODHV como zona H3, y han estado vigentes desde 2018. Giner ha subrayado con firmeza que “esta adaptación no rebaja ni un ápice la protección de la huerta de València. Lo que sí hace es abrir la posibilidad de recuperar alquerías y viviendas tradicionales para darles un uso vinculado con el cultivo de las tierras y con su conservación”.

La propuesta de adaptación se ha sometido ahora a un periodo de exposición pública, permitiendo que cualquier ciudadano pueda consultarla y presentar alegaciones. El concejal ha insistido en que no se ha añadido ninguna posibilidad de uso que el PATODHV no haya contemplado ya desde su aprobación hace ocho años. “No se crea ningún derecho nuevo, sino que se clarifica el marco aplicable y se integra en el planeamiento municipal una norma autonómica de rango superior que ya era vinculante”, ha remarcado Giner, destacando la importancia de la seguridad jurídica para ciudadanos, técnicos y administraciones.

El propio PAT de la Huerta ha establecido en su artículo 10.3 que el planeamiento urbanístico incorporará la clasificación y zonificación del suelo establecida por el plan territorial, por lo que la adaptación del Plan General ha respondido directamente a este mandato.

Clasificación de la huerta según el PATODHV

El PAT de la Huerta de València ha clasificado el territorio en diferentes zonas, ordenadas de mayor a menor nivel de protección, permitiendo usos específicos en cada una:

  • Zona H1 — Huerta de Protección Especial Grado 1 (máxima protección)

    Esta categoría ha englobado la huerta de mayor valor agropecuario y mayor fragilidad paisajística. Su estructura parcelaria, sus cultivos tradicionales y el milenario sistema de riego de acequias la han hecho merecedora del nivel más elevado de protección. El objetivo primordial del PAT ha sido preservar su carácter agrario-paisajístico, proteger la actividad productiva y fomentar la recuperación del patrimonio cultural existente. En esta zona, los usos permitidos han sido estrictamente limitados a aquellos directamente relacionados con la actividad agrícola y la conservación del entorno.

  • Zona H2 — Huerta de Protección Especial Grado 2

    Esta zona ha comprendido una huerta similar a la H1, pero que ha experimentado una mayor transformación tanto en el sistema de riego como en los cultivos, y que ha requerido acciones de conservación y recuperación más activas. El PAT ha incentivado, además, la transformación del cultivo arbóreo a hortícola. Se han permitido todos los usos de la zona H1, junto con algunas actividades adicionales orientadas a la recuperación y dinamización controlada.

  • Zona H3 — Huerta de Protección Agrícola Grado 3 (huerta más degradada)

    Esta categoría ha abarcado la huerta más degradada o con mayor ocupación arbórea, especialmente de cítricos, y ha exigido intervenciones más activas de recuperación. Para incentivar esa recuperación, el PAT ha ampliado los usos permitidos, incluyendo, con carácter restringido, construcciones de nueva planta. Esta flexibilidad ha buscado facilitar la revitalización de áreas que, de otro modo, permanecerían en estado de abandono, siempre bajo estrictos criterios de sostenibilidad y vinculación con el uso agrario.

La adaptación del PGOU ha representado un esfuerzo significativo por parte del Ayuntamiento de València para modernizar y clarificar la gestión de su valioso patrimonio agrario, asegurando su protección a largo plazo y fomentando su recuperación activa.