Valencia

València impulsa el PAI del Grao con 784 viviendas protegidas y una inversión de 150 millones de Euros

El proyecto urbanístico transformará la fachada litoral de la ciudad, destinando el 85% del suelo a zonas verdes y equipamientos públicos, y financiará infraestructuras clave.

1 minuto

PAI del Grau

El Ayuntamiento de València ha dado un paso significativo en la gestión del Plan de Actuación Integrada (PAI) del Grao, un proyecto que contempla la edificación de hasta 784 viviendas de protección pública (VPP), además de numerosas dotaciones esenciales. Este ambicioso desarrollo urbanístico sumará un total de 3.204 viviendas, lo que significa que una de cada cuatro residencias será asequible o a precio tasado, respondiendo a la creciente demanda habitacional de la ciudad.

La inversión privada en cargas de urbanización para este sector supera los 150,4 millones de euros. Esta cuantiosa aportación se concretará, principalmente, en la creación de grandes espacios públicos, con 160.000 m² de zonas verdes que incluirán el innovador Delta Verde y la extensión del tramo final del Jardín del Turia. Asimismo, el plan prevé la dotación de 36.304 m² de suelo para equipamientos públicos y la financiación de infraestructuras estratégicas, como un depósito de tormentas de 6.000 m³, que contará con una aportación específica de 4,50 millones de euros, y 5,90 millones de euros destinados al soterramiento de las vías de Serrería y a la continuidad de la avenida de França.

Distribución del suelo y diseño urbano

La planificación del PAI del Grao destaca por su enfoque en la sostenibilidad y la calidad de vida. Los solares edificables representarán apenas el 14,2 % del ámbito total, mientras que el 85 % restante se reservará para el disfrute público. Esta distribución incluye un 41,7 % para zonas verdes, un 32 % para viarios y aparcamientos, y un 12,1 % para equipamientos públicos, mayoritariamente educativos, diseñados para atender a la nueva población residente.

En cuanto al diseño arquitectónico, la edificación será en altura, con la construcción de torres que oscilarán entre las 23 y las 40 plantas. Esta estrategia reducirá la ocupación del suelo y dibujará un nuevo perfil urbano en la fachada litoral de València, modernizando y embelleciendo el horizonte de la ciudad.