El Ayuntamiento de València ha formalizado un significativo acuerdo para reforzar la seguridad ciudadana y la integridad del patrimonio urbano. La Junta de Gobierno Local ha adjudicado a la empresa Canalizaciones y Derribos Safor un contrato marco, cuyo propósito ha sido la ejecución de obras de demolición, la conservación de las condiciones de seguridad y la instalación de medidas excepcionales urgentes en inmuebles de la ciudad. Este convenio ha sido diseñado para permitir una actuación rápida y eficaz ante situaciones de ruina inminente.
Con una inversión máxima prevista de 2.688.620 euros para el periodo 2026-2029, este contrato ha asegurado que el consistorio dispondrá de una herramienta ágil para intervenir en edificios que presenten riesgos. La empresa adjudicataria ha sido establecida para estar operativa las 24 horas del día, los siete días de la semana, durante los cuatro años de vigencia del acuerdo, lo que ha garantizado una respuesta inmediata ante cualquier emergencia.
Objetivo y alcance del nuevo contrato de seguridad
El principal objetivo de este contrato marco ha sido establecer un mecanismo que ha permitido al Ayuntamiento de València responder con celeridad a las necesidades de seguridad en el entorno urbano. La empresa Canalizaciones y Derribos Safor ha sido seleccionada para llevar a cabo una serie de actuaciones cruciales, que han incluido:
- La demolición de estructuras que han representado un peligro inminente.
- La conservación de las condiciones de seguridad en edificios afectados.
- La instalación de apeos y apuntalamientos para estabilizar inmuebles.
- La implementación de otras medidas excepcionales de carácter urgente.
- El vallado de las parcelas resultantes tras las intervenciones.
Esta capacidad de respuesta ha resultado fundamental para proteger tanto a los ciudadanos como a los bienes materiales, evitando así posibles tragedias derivadas del deterioro estructural de edificaciones.
Intervención inmediata y coordinación con servicios de emergencia
La celeridad en la actuación ha sido un factor clave en la concepción de este contrato. A instancias de departamentos municipales como el de Bomberos o la Policía Local, la empresa adjudicataria ha sido instruida para intervenir con la máxima urgencia. Su misión ha sido definida como la de adoptar las medidas precautorias necesarias para salvaguardar la seguridad de personas y propiedades, así como ejecutar demoliciones que no han admitido demora en situaciones de amenaza de ruina inminente.
La intervención de esta contrata municipal se ha considerado decisiva especialmente en aquellos casos donde la inacción por parte de los propietarios del inmueble afectado ha generado un riesgo palpable para la seguridad pública. La disponibilidad 24 horas al día ha asegurado que no se han producido retrasos en la respuesta ante cualquier alerta.
Medidas precautorias y anticipación de trabajos
El expediente de contratación ha especificado que, desde el momento en que haya recibido el aviso del Ayuntamiento, la empresa ha sido designada para tener la responsabilidad de supervisar el estado de conservación del inmueble siniestrado. Esto se ha establecido que se hará en aras de la seguridad ciudadana y de sus posibles ocupantes, hasta que se haya producido la intervención efectiva. Para ello, se le ha encomendado implementar todas las medidas precautorias indicadas por los servicios municipales o proponer alternativas que haya considerado oportunas.
Asimismo, en situaciones que hayan implicado órdenes de ejecución o una amenaza de ruina inminente, el Ayuntamiento ha previsto la posibilidad de solicitar la anticipación de los trabajos que, de otro modo, habrían debido ser formalmente adjudicados mediante una resolución específica. Esta previsión ha incluido también aquellos escenarios donde haya sido necesario proceder a abrir o cerrar huecos en muros o realizar otras intervenciones similares que hayan requerido una acción rápida por motivos de seguridad y urgencia.