Ante el encarecimiento histórico del precio del alquiler en la ciudad, hoy se ha presentado ante los medios de comunicación el Sindicat de Llogateres de València, una nueva organización que nace con el objetivo de articular una respuesta colectiva frente a la crisis habitacional que atraviesa la capital valenciana y su área metropolitana. Su presentación pública tendrá lugar mañana viernes, 6 de febrero, a las 18:30 horas, en la Societat Coral El Micalet.
El sindicato surge, según explican sus portavoces, como una herramienta para organizar a las personas inquilinas que sufren una situación “injusta, crítica e insostenible”. En los últimos años, València se ha situado a la cabeza de las subidas del alquiler en el Estado, con incrementos interanuales de entre el 15 % y el 20 %, superando en muchos barrios los 1.200 euros mensuales.
“La situación no responde a una burbuja coyuntural, sino a un modelo de extracción de rentas que empobrece a la mayoría social”, ha señalado la portavoz del sindicato, Andrea Aleixos, durante la presentación a los medios. “Frente a este rentismo sistémico, la respuesta individual ya no es suficiente; necesitamos recuperar la acción colectiva”.
‘Ens Quedem’, una campaña coordinada a escala estatal
El acto de mañana servirá también para lanzar oficialmente en València la campaña ‘Ens Quedem’, una iniciativa de desobediencia civil no violenta que se impulsa de manera coordinada en diferentes ciudades del Estado. La campaña propone que, ante subidas abusivas del alquiler o no renovaciones injustificadas de contratos, las personas inquilinas permanezcan en la vivienda pagando el precio anterior, como forma de presión para forzar negociaciones que respeten el derecho a la vivienda.
Esta estrategia se articula a través de la COSHAC (Confederación de Sindicatos de Vivienda y de Inquilinas), de la que forma parte el sindicato valenciano como entidad autónoma. La pertenencia a esta red estatal permite coordinar respuestas conjuntas frente a grandes tenedores, fondos de inversión o empresas inmobiliarias. “Si un fondo presiona en València, se encontrará con una respuesta organizada también en Barcelona, Madrid o Málaga”, explican desde la organización.
De la derrota individual a la organización colectiva
“El aislamiento nos debilita: cuando una inquilina negocia sola, pierde; cuando lo hacemos organizadas, ganamos”, ha afirmado el coportavoz Badr Ait Lamqadem. En este sentido, el Sindicat de Llogateres de València recupera herramientas clásicas del sindicalismo de clase, como la caja de resistencia, el acompañamiento colectivo y la asesoría compartida.
El acto de presentación contará con la participación de representantes de los Sindicats de Llogateres de Barcelona y Madrid, así como con conexiones telemáticas con personas que han protagonizado conflictos emblemáticos, como la huelga de alquileres contra La Caixa o las acciones frente a cláusulas abusivas del fondo Nestar-Azora.
El sindicato se define como un movimiento abierto y transversal y ha invitado a participar a la totalidad de los movimientos sociales y sindicales de la ciudad, con el objetivo de tejer alianzas estables. Además, ofrecerá apoyo individualizado a personas con problemas de alquiler, que podrán contactar por correo electrónico o acudir a las asambleas de casos. La primera de ellas se celebrará el 20 de febrero a las 18:30 horas en Ca Revolta.