Valencia

Un mapa acústico completo marcará el futuro de la ZAS en Plaza de Honduras y El Cedro

Del fallo judicial al estudio sonométrico: Valencia vuelve a medir el ruido que preocupa a los vecinos

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Carteles de 'Derecho al Descanso' en Honduras

El ruido nocturno vuelve a situarse en el centro de la agenda municipal de Valencia. Este mes, el Ayuntamiento ha comenzado a instalar sonómetros en la plaza del Cedro, la plaza de Honduras y calles adyacentes, dando inicio a un ambicioso estudio sonométrico que permitirá medir de manera precisa cómo afecta la actividad de bares y terrazas al descanso de los vecinos. 

La decisión se produce tras la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) de mayo de 2025, que anuló la Zona Acústicamente Saturada (ZAS) que se quería implantar, al considerar que las mediciones previas eran insuficientes y no reflejaban la realidad de toda el área afectada.

Con esta nueva fase, el Ayuntamiento busca no solo cumplir con los requisitos judiciales, sino generar un mapa acústico completo que permita identificar los puntos más conflictivos de la actividad nocturna y establecer medidas concretas y justas para equilibrar ocio y descanso. Los vecinos de Ciudad Jardín y Plaza de Honduras, que llevan años denunciando molestias por el ruido, serán los principales beneficiarios de este estudio, aunque tendrán que esperar más de un año para conocer los resultados finales.

Sonómetros estratégicamente ubicados 

El concejal de Mejora Climática y Eficiencia Energética, Carlos Mundina, ha explicado que el estudio se desarrollará en tres o cuatro fases a lo largo de aproximadamente un año, aunque la duración podría variar en función de factores como las condiciones meteorológicas. 

En la Plaza de Honduras se instalará un sonómetro por fase, con dispositivos complementarios en puntos especialmente sensibles, como esquinas donde se concentran las terrazas más concurridas. En El Cedro, en cambio, se colocarán tres sonómetros por fase, además de otros adicionales en calles y rincones críticos, asegurando que el análisis cubra la totalidad del área de ocio.

El Ayuntamiento también ha previsto registrar las variaciones de ruido a lo largo de distintas franjas horarias, incluyendo fines de semana, festivos y eventos especiales, con el fin de reflejar de manera fiel los niveles de exposición a los que están sometidos los vecinos.

Y es que justamente los residentes han sido los principales impulsores de esta medida. Durante años, han denunciado el impacto de la actividad de bares y terrazas en su descanso, sobre todo en noches de viernes y sábados, cuando la afluencia es mayor. La ZAS, figura que limita horarios, terrazas y licencias, ha sido su principal reivindicación para proteger la calidad de vida en sus barrios.

El TSJCV señaló que el estudio realizado en 2022 no era representativo: se basó prácticamente en un único sonómetro en Plaza de Honduras, dejando fuera otras áreas críticas. Por este motivo, la declaración de ZAS quedó invalidada, y el consistorio tuvo que planificar un análisis más completo que reflejara de forma fiel la realidad del ruido en toda la zona.

Los horarios de terrazas

El control del ruido no solo ha estado condicionado por la sentencia. Las medidas preventivas de adelanto del cierre de terrazas, aprobadas en junio de 2025, se vieron obligadas a ser retiradas debido a problemas técnicos que impedían el acceso de los hosteleros al expediente durante su exposición pública. Esto motivó recursos de los negocios afectados y, finalmente, la Junta de Gobierno Local declaró la nulidad del acuerdo el pasado mes de diciembre.

Hasta entonces, las terrazas de unos 40 locales de Ciudad Jardín y entre 30 y 40 de Plaza de Honduras y calles cercanas debían desmontarse media hora antes de lo habitual en determinadas épocas del año. Con la anulación, los horarios volvieron a los establecidos previamente: en enero, febrero, noviembre y diciembre, hasta las 00:30; del 1 de marzo al 31 de octubre, de domingo a jueves hasta la 1:00, y viernes y sábado hasta la 1:30.

Los vecinos han mostrado su malestar, ya que estas medidas eran la única forma de reducir de manera inmediata los niveles sonoros mientras se completaba el estudio acústico. El Ayuntamiento ha señalado que ahora se volverá a iniciar un expediente administrativo para regular los horarios de terrazas, proceso que dependerá de posibles recursos y alegaciones de los hosteleros, por lo que el tiempo exacto para su resolución es incierto.

El nuevo estudio sonométrico permitirá identificar con precisión los puntos conflictivos y generar un mapa acústico completo. Esta información será fundamental para decidir si finalmente se declara la ZAS, siguiendo un modelo similar al aplicado en el barrio de Ruzafa, donde el control sonométrico permitió establecer restricciones efectivas y respaldadas por la ley.

“Queremos garantizar que todas las decisiones futuras estén basadas en datos fiables y completos, protegiendo el descanso de los vecinos y respetando los derechos de los hosteleros”, subraya Mundina.

Con la instalación de cinco sonómetros en Plaza de Honduras y El Cedro, Valencia da un paso decisivo para contar con un análisis detallado de los niveles de ruido en zonas de ocio. Los vecinos deberán esperar más de un año para conocer los resultados, pero este proyecto marca un avance importante en la gestión del ruido urbano y en la búsqueda de soluciones que combinen la vida nocturna con el descanso necesario en los barrios.