La cuenta atrás ha comenzado en Valencia. Tras alzarse con el primer premio de la Sección Especial en las Fallas 2026, la espectacular Falla Convento Jerusalén se prepara para uno de los momentos más esperados de la fiesta: la Cremà. Será este jueves, 19 de marzo, a las 22:30 horas, cuando cientos de valencianos y turistas se concentren para ver cómo desaparece la mejor Falla de Valencia 2026, y también la más cara (260.000 euros).
El monumento de Convento Jerusalén ha destacado por su diseño, su mensaje y su ejecución artística, atrayendo a miles de visitantes durante toda la semana fallera.
Un final lleno de emoción
La cremà de esta falla representa el cierre de su historia efímera y uno de los actos más multitudinarios de la noche. A las 22:30 horas, las llamas comenzarán a consumir el monumento ganador en un espectáculo cargado de simbolismo y emoción colectiva.
Como marca la tradición, primero arderán las fallas infantiles y, progresivamente, las comisiones más destacadas de la ciudad hasta llegar a las de Sección Especial. El momento de Convento Jerusalén será uno de los más esperados de toda la noche.
Si quieres disfrutar de este momento en directo, es recomendable acudir con antelación, ya que se espera una gran afluencia de público.
Así es la Mejor Falla de Valencia 2026
El monumento fallero de Convento Jerusalén presenta una composición repleta de personajes simbólicos y seres imaginarios que parecen emerger de una explosión de fantasía y sátira. En la escena se mezclan figuras inspiradas en la mitología, criaturas híbridas y personajes alegóricos: hadas, músicos, diablillos juguetones, animales fantásticos y figuras coronadas que comparten espacio entre faroles, instrumentos musicales, cofres llenos de riquezas y elementos de la naturaleza. Cada ninot muestra un cuidado trabajo ornamental que fusiona rasgos de inspiración clásica con un estilo actual. La paleta de tonos cálidos, junto con los destellos dorados de la iluminación, aporta vitalidad a la escena y transmite una sensación de movimiento continuo, como si todo formara parte de un gran remolino creativo.
En la zona inferior aparecen elementos como montones de monedas, cartas y pequeños personajes traviesos que sugieren una lectura simbólica cargada de ironía. A medida que la mirada asciende hacia el centro y la parte superior del conjunto, la escena se transforma en un espacio más etéreo, dominado por figuras aladas y composiciones de gran teatralidad que elevan la narrativa visual del monumento.
Con el lema de 'Redimonis!', del artista fallero David Sánchez Llongo, este monumento ha vuelto a llevar a esta comisión al primer puesto del podio.