Las Fallas de Valencia aún no han terminado de apagarse, pero el Ayuntamiento ya tiene la mirada puesta en 2027. Y lo hace con un objetivo claro: evitar que se repitan algunas de las escenas que este año han generado más críticas entre vecinos y comerciantes. En el centro del debate está una cuestión clave para la vida diaria de la ciudad durante las fiestas: la fecha de instalación de las carpas falleras.
Durante estas Fallas 2026, las primeras estructuras comenzaron a levantarse el 4 de marzo, una decisión que provocó un notable malestar en numerosos barrios. Calles cortadas con demasiada antelación, problemas de acceso para residentes y negocios y una sensación generalizada de “prefallas eternas” han marcado el pulso de la polémica. Desde el gobierno municipal justificaron este adelanto por la configuración del calendario, pero ahora reconocen que hay margen de mejora.
En este contexto, el concejal de Fallas y presidente de la Junta Central Fallera, Santiago Ballester, ha confirmado que ya se trabaja en retrasar la plantà de carpas de cara a 2027. La intención es que no puedan instalarse antes del 11 o 12 de marzo, es decir, aproximadamente una semana más tarde que en el ejercicio actual. Un cambio que, según ha explicado en una entrevista en Hora 14, permitirá reducir el impacto sobre la movilidad y mejorar la convivencia en la ciudad.
El propio calendario jugará a favor de esta medida. En 2027, el 15 de marzo caerá en lunes, lo que facilita ajustar mejor los tiempos sin necesidad de adelantar tanto las instalaciones. Desde el consistorio consideran que este margen permitirá organizar unas fiestas más equilibradas, evitando el colapso que, en algunos momentos, se ha vivido este año.
La Ofrenda, bajo lupa
La organización de la Ofrenda a la Virgen de los Desamparados también será objeto de análisis. Este año está previsto que más de 120.000 falleros y falleras desfilen durante las dos jornadas, lo que vuelve a poner a prueba los tiempos y la logística del acto. El objetivo municipal es claro: evitar que el desfile se alargue más allá de la una y media de la madrugada.
Para ello, la Junta Central Fallera ya utiliza herramientas como la APP Ofrenda, que permite medir el ritmo de paso de las comisiones en tiempo real. Si finalmente se detecta que los horarios vuelven a desbordarse, el concejal no descarta introducir cambios de cara a 2027, siempre buscando el consenso con el mundo fallero. De hecho, la alcaldesa, María José Catalá, ya ha anunciado que en el Ayuntamiento se sopesa la opción de ampliar un día más el acto.
Desde la oposición, el diagnóstico es mucho más duro. El concejal de Compromís, Pere Fuset, ha calificado las fiestas josefinas de este año como “las Fallas del colapso”, denunciando problemas de gestión y una pérdida de equilibrio entre fiesta y convivencia. Fuset recuerda que en 2020, con un calendario similar, las carpas se autorizaron a partir del 12 de marzo, evitando así muchas de las molestias actuales.