Valencia ha estrenado este año un cambio importante en la forma de pagar la recogida de residuos. La nueva tasa de basura ya está en marcha y supondrá un cambio directo en el bolsillo de miles de vecinos y negocios. Y es que por primera vez, el coste completo de recoger y tratar los residuos se pagará mediante un recibo específico.
Hasta ahora, este servicio se financiaba en parte con otros impuestos municipales. Pero eso se acabó. La normativa estatal aprobada en 2022, alineada con las directrices europeas, obliga a que la gestión de residuos sea autosuficiente. Es decir, que no genere pérdidas y que se cubra íntegramente con lo que pagan los usuarios.
Desde el Ayuntamiento insisten en que no ha sido una decisión propia. La concejala de Hacienda, María José Ferrer San Segundo, ya dejó claro que el consistorio se ha visto “obligado” a implantar esta tasa por imposición legal, pese a su rechazo inicial. Aun así, el cambio ya es una realidad y tendrá un gran alcance: se emitirán más de 440.000 recibos en toda la ciudad.
El impacto no será igual para todos. En las viviendas, cerca de la mitad pagará en torno a 39 euros al año, la franja más baja. Sin embargo, el importe medio se sitúa alrededor de los 90 euros anuales, ya que el sistema establece distintos tramos.
La clave está en un detalle que no pasa desapercibido: el cálculo no se basa en la basura real que genera cada hogar, sino en el consumo de agua. A falta de un sistema más preciso, el Ayuntamiento utiliza este dato como indicador indirecto. Cuanta más agua se consume, mayor es la tasa que se aplica.
En el caso de los negocios, el esfuerzo será mayor. El recibo medio rondará los 243 euros al año, aunque también variará en función del tipo de actividad y del volumen estimado de residuos.
Para suavizar el golpe, el Ayuntamiento ha diseñado un sistema de bonificaciones que puede marcar la diferencia. Las familias numerosas o con menos recursos podrán optar a descuentos del 30% en su vivienda habitual, mientras que quienes utilicen los ecoparques al menos una vez al año tendrán una rebaja directa de 10 euros.
También hay incentivos pensados para el tejido económico. Los comercios que participen en la recogida municipal de papel y cartón puerta a puerta podrán reducir 50 euros su recibo. Además, bares, restaurantes y empresas de distribución alimentaria que colaboren con entidades sociales para evitar el desperdicio de comida podrán beneficiarse de una bonificación adicional del 10%.
En algunos casos, incluso se podrá evitar el pago. Las actividades que gestionen todos sus residuos a través de un gestor autorizado y lo acrediten ante el Ayuntamiento no estarán sujetas a esta tasa.
Uno de los puntos más interesantes es que varias de estas ayudas se pueden combinar. Esto abre la puerta a rebajas importantes, especialmente para quienes cumplan varios requisitos a la vez. Además, el plazo para solicitarlas se ha ampliado hasta el 31 de mayo de 2026, lo que da margen a ciudadanos y empresas para informarse y acogerse a ellas.