Sociedad

Sanidad inicia un estudio de tres años para conocer el impacto de la dana en la salud mental de la población residente en las zonas afectadas

1 minuto

Conselleria de Sanidad

La Conselleria de Sanidad, junto con el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), ha puesto en marcha un estudio para conocer el impacto que ha provocado la dana en la salud mental de las personas residentes en las zonas que fueron afectadas por las inundaciones del pasado 29 de octubre de 2024 en la Comunitat Valenciana.

Principalmente, se pretende vigilar durante un periodo de tiempo de tres años el impacto en la salud mental, que suele manifestarse a medio y largo plazo tras catástrofes de esta magnitud.

Se trata de un estudio que se va a llevar a cabo desde la Conselleria de Sanidad -a través de la Dirección General de Salud Pública y la Dirección General de Salud Mental y Adicciones-, junto con el Ministerio de Sanidad -a través del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) y el Comisionado de Salud Mental- y el área de Epidemiología y Salud Pública del Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) del ISCIII.

La metodología que se ha empleado está basada en experiencias ya realizadas en otros países europeos que han padecido una catástrofe similar y que ha sido adaptada a las características de la Comunitat Valenciana.

El objetivo es conocer cuáles han sido los aspectos que han afectado al estado de salud mental de las personas que se vieron afectadas directamente por la dana y detectar las necesidades, lo que permitirá orientar decisiones futuras y adecuar los recursos de apoyo, tanto en la actualidad como en posibles emergencias futuras. Por otra parte, se pretende conocer el nivel de frecuencia de trastornos como la depresión, la ansiedad y estrés postraumático a lo largo del tiempo en personas que se vieron afectadas.

Cabe destacar que la finalidad de este estudio no es diagnosticar problemas de salud mental, ya que las preguntas no son instrumentos de diagnóstico ni pueden sustituir la valoración de un profesional. Su función únicamente es recopilar información sobre el impacto emocional que tuvo la dana en las personas. En todo caso, se ofrecerá a la persona información sobre todos los recursos asistenciales disponibles de atención y apoyo a la salud mental.

Encuestas a más de 23.200 ciudadanos de zonas afectadas

En total, 23.254 ciudadanos seleccionados al azar y residentes en hogares de las zonas afectadas por las inundaciones van a recibir un SMS y una carta de invitación para participar en el estudio de forma voluntaria. Así, en caso de aceptar, podrán contactar a través de un teléfono gratuito con las personas autorizadas para realizar una encuesta, que estará basada en preguntas relacionadas con aspectos personales, el hogar, la salud en general y sobre salud mental, entre otras cuestiones.

En concreto, se entrevistará tanto a población adulta como a menores de 6 a 17 años, con autorización de los progenitores o tutores, para conocer también las consecuencias que han tenido los efectos de la dana sobre la salud mental infantil y juvenil.

Las personas que van a recibir los mensajes pertenecen a los departamentos de salud de La Ribera, Manises, Requena, València-Doctor Peset, València-La Fe, València-Hospital General y València-Arnau de Vilanova-Llíria, al ser departamentos que integran alguno de los municipios que resultaron afectados por las inundaciones.

Para la puesta en marcha de esta iniciativa, responsables de los centros de Salud Pública de la Conselleria de Sanidad han iniciado una ronda de reuniones con el objetivo de presentar el proyecto tanto a los representantes de las asociaciones de apoyo a los afectados, como de los ayuntamientos y los centros de salud de las zonas afectadas, con el objetivo de conseguir la máxima difusión sobre la importancia de participar en este estudio, ya que será una herramienta muy útil a la hora de tomar decisiones y reducir el impacto emocional ante posibles incidencias o catástrofes en el futuro.

Estudio primer año

Tras la dana del 29 de octubre de 2024, y complementariamente al trabajo asistencial desarrollado desde el inicio por la Dirección General de Salud Mental, la Dirección General de Salud Pública puso en marcha todos los sistemas de vigilancia para analizar los problemas de salud ocasionados en la población debido al impacto tras la catástrofe. En concreto, en salud mental se ha llevado a cabo un análisis sobre el impacto de la dana durante un año. Para ello, se han comparado las consultas y casos relacionados con los trastornos de salud mental en la zona afectada, con respecto a los datos históricos y tomando como referencia la zona no DANA.

Así, de dicho informe se desprende que durante el primer mes tras la DANA se registró un incremento del 12,9 % de las consultas de Atención Primaria relacionadas con trastornos de salud mental. Dicha cifra fue descendiendo y a los ocho meses (junio) presentaba un aumento del 6,8 %, hasta el mes de julio en que se alcanzaron los niveles previos a la dana.

Según los resultados de dicho informe, durante el primer mes, cabe destacar el aumento de las consultas en personas de edades entre 15 y 44 años (21,7 %), y por motivo de consulta, principalmente las asociadas al estrés (50,2 %) y la ansiedad (12,2 %).

Respecto a los nuevos casos, el aumento fue de un 42 % más de lo habitual en el primer mes posterior a la dana. Del mismo modo, a partir del octavo mes comenzaron a estabilizarse las cifras situándose en valores similares antes de la DANA.

Finalmente, el informe concluye que, durante el primer mes tras la dana, destaca el aumento de la incidencia en un 50 % en el grupo de edad de 15 y 74 años y, en cuanto al tipo de patología, los trastornos por estrés destacaron con un incremento del 144 % con respecto a valores previos a la dana. Al año de la catástrofe, el único trastorno cuya incidencia permanecía significativamente superior es la depresión, con un incremento del 12,4 %.

En conclusión, tanto las consultas como los casos nuevos de trastornos de salud mental, que inicialmente mostraron un ascenso significativo, han tendido a disminuir progresivamente con el paso de los meses en los municipios de la zona dana, llegando a situarse a niveles previos a las inundaciones excepto en aquellos municipios con mayor afectación.