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Mapa de la población en la provincia de València: ¿dónde crece y dónde cae?

La provincia de Valencia gana cerca de 50.000 habitantes en el último año y consolida su tendencia al alza

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De acuerdo con los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), para el período del 1 de enero de 2024 al mismo día del año 2025, la población de la provincia de València ha experimentado un crecimiento aproximado de más de 49.200 habitantes.

Se trata del quinto año consecutivo en el que aumenta la población en la provincia, después de 2020. La pandemia supuso un parón importante cuando se redujo el número de personas en más de 2.000. Sin embargo, los peores datos de crecimiento cuantitativo de habitantes se produjeron durante el período comprendido entre 2009 y 2018, cuando la cifra, en lugar de ascender, se redujo en 10.000. Únicamente con el incremento de 30.000 personas durante el año 2019, la población de la provincia consiguió recuperar las cifras de finales de la década de los 2000.

Y es que el crecimiento en estos últimos años es muy significativo: unas 160.000 personas más desde el año 2021, un aumento que no se experimentaba de manera similar desde los años anteriores a la crisis económica de 2008.

Entre los municipios con mayor crecimiento lidera, de nuevo, la capital de la Comunitat. Con un incremento de más de 14.000 personas nuevas, València concatena el cuarto año de crecimiento, similar a los datos que ofrece la provincia en general. Los 10 municipios con mayor aumento de población son:

  1. València: +14.844 personas.
  2. Gandia: +3.040 personas.
  3. Sagunt/Sagunto: +1.654 personas.
  4. Torrent: +1.527 personas.
  5. Paterna: +1.197 personas.
  6. Bétera: +976 personas.
  7. Mislata: +926 personas.
  8. Alzira: +901 personas.
  9. Sueca: +714 personas.
  10. Chiva: +706 personas.

En la cara contraria se sitúan los municipios que experimentan un mayor decrecimiento en el número de habitantes. Sedaví y Cheste empatan con los peores resultados. Los 10 municipios con mayor reducción de población son:

Sedaví: -71 personas.
Cheste: -71 personas.
Piles: -44 personas.
Utiel: -40 personas.
Quatretonda: -32 personas.
Cortes de Pallás: -31 personas.
Sumacàrcer: -29 personas.
Navarrés: -28 personas.
Montitxelvo/Montichelvo: -21 personas.
Casas Altas: -21 personas.

El análisis del mapa contempla un escenario evidente: la mayoría de los municipios que más crecen en número de habitantes se encuentran en las zonas costeras, mientras que el interior sufre un proceso de despoblación.

El relevo generacional no se cumple en estas zonas, donde sus habitantes prefieren trasladarse a áreas más dinámicas —como la ciudad de València— en las que existe una mayor oferta de empleo y de servicios.

La Comunitat Valenciana también crece

Con los datos del INE para el año 2025, la Comunitat Valenciana sigue en cuarta posición como la comunidad autónoma con mayor población, con un total de 5.425.182 habitantes, por detrás de Andalucía, Cataluña y la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, en cuanto al crecimiento de la población respecto al año anterior, el escenario es diferente. Con un aumento de 105.897 habitantes, la Comunitat se sitúa como la segunda comunidad autónoma que más crece, solo por detrás de Cataluña (111.895).

Un aumento que parece tener una evolución constante y similar año tras año, puesto que, desde el año 2022, la población de toda la Comunitat ha experimentado un crecimiento aproximado de 100.000 personas por año.

La inmigración, clave para el crecimiento demográfico

De acuerdo con el INE, la inmigración se ha convertido en un factor esencial para el crecimiento de la población española. El número de personas nacidas en el país se redujo durante 2025, mientras que el número de extranjeros aumentó en casi 100.000 personas en el primer trimestre del año pasado.

En el censo de la población española, casi 9 millones de personas nacieron en el extranjero, lo que representa un 18,2 %. En la Comunitat Valenciana, para el año 2022, el total de población extranjera era de 784.469 personas, lo que se traduce en un 14,4 %.

De esta manera, la población extranjera puede resultar sustancial para corregir las consecuencias de una pirámide poblacional envejecida, como es el caso de España, donde la mayor parte de la población se concentra entre los 45 y 49 años y los recién nacidos ya no superan los 2 millones, como sí ocurría en los años anteriores a la crisis económica de 2007.