No es ninguna noticia que un británico elija la Comunitat Valenciana como destino vacacional, pero que lo haga el primer ministro del Reino Unido es otra cosa bien distinta. El político inglés paseó por las calles de la capital valenciana, acompañado de su mujer y de sus hijos.
Y es que, en un contexto de tensiones en Oriente Medio, la crisis política que atraviesa el Reino Unido y las encuestas que pronostican la caída del mandatario laborista, este ha decidido desconectar en nuestra tierra. Durante cuatro días, el político inglés ha buscado relajarse en la capital del Túria.
Desde la casa del primer ministro inglés anunciaban su viaje a España para pasar las Pascuas aquí, aunque sin dar demasiados detalles. Asimismo, tanto Starmer como su familia son ya bien conocidos por mantener cierto silencio sobre su vida personal.
El primer ministro inglés aterrizó en el aeropuerto de Manises el pasado viernes por la noche. Aunque buscaba hacerlo como un turista más, que llegaba en un vuelo regular de British Airways, era imposible no fijarse en él, dado sus cuatro guardaespaldas que lo escoltaban.
Más tarde, llegó a su residencia en un hotel de alto standing en la calle Cabillers, en el centro de Ciutat Vella. Bajo la vigilancia de la policía local, el hotel en el que se alojaba Starmer se ubica en una calle tranquila, muy turística, pero sin experimentar aglomeraciones constantes.
Tan solo sería visto el lunes transitando por el barrio del Carmen junto a su familia. La familia inglesa buscaba disfrutar del entorno y de la riqueza histórica de la arquitectura del barrio, así como de un restaurante en el que cenar antes de marchar hacia Londres. Sin embargo, desde la casa del mandatario anunciaban su próximo destino: el Golfo Pérsico.
Y es que el conflicto entre Israel e Irán no deja descansar a los líderes políticos del mundo, tensos ante una posible escalada del conflicto más allá del territorio ya en guerra.
Los líderes británicos eligen España para descansar
Starmer no es el primer mandatario inglés que viaja a España para descansar de la vida política: Tony Blair ya lo hizo en Córdoba junto al guitarrista español Paco Peña; Boris Johnson levantó la polémica por viajar a Marbella en plena crisis de los suministros; y David Cameron pasó la Semana Santa de 2016 en Lanzarote, después de haber viajado ya a Granada, Mallorca e Ibiza.
Y es que, con un país como España, que recibe casi 100 millones de turistas al año, no es nada extraño que muchos líderes políticos escojan, sobre todo, las costas de la península ibérica.
Sin embargo, dada la gran discreción con la que se mueven esta categoría de líderes, es difícil saber con exactitud quiénes han visitado tierras valencianas. Usualmente, el despliegue de un importante sistema de seguridad impide saber con certeza de quién se trata.