La Semana Santa de Sagunto, una de las celebraciones más emblemáticas de la Comunitat Valenciana, se enfrenta a un giro inesperado que podría cambiar su estatus para siempre. El Gobierno de España ha anunciado que iniciará un expediente para retirar la distinción de Fiesta de Interés Turístico Nacional, un reconocimiento que ostenta desde 2004 y que la sitúa en el mapa de las grandes celebraciones españolas.
Detrás de esta decisión hay una polémica que ha generado un intenso debate social. La Cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, una de las entidades clave en la organización de la Semana Santa saguntina, ha rechazado permitir la participación de mujeres como cofrades. Esta decisión, adoptada tras una votación interna en la que 267 miembros se posicionaron en contra, ha sido el detonante de la actuación del Ejecutivo.
El Ministerio de Industria y Turismo, a través de la Secretaría de Estado de Turismo, considera que esta exclusión puede vulnerar uno de los requisitos fundamentales para mantener el título: la participación ciudadana. La normativa vigente, recogida en la Orden ICT/851/2019, establece que estas celebraciones deben contar con un fuerte arraigo popular y fomentar la implicación abierta de la sociedad.
Sin embargo, el hecho de que las mujeres no puedan formar parte activa de la cofradía plantea dudas sobre el cumplimiento de este criterio. Además, se han registrado quejas formales por parte de ciudadanos, lo que ha reforzado la decisión de abrir el expediente.
¿Qué supone perder el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional?
La posible retirada del título no es un asunto menor. Ser Fiesta de Interés Turístico Nacional no solo implica prestigio cultural, sino también un importante impacto económico. Este reconocimiento atrae cada año a miles de visitantes, dinamiza el turismo local y contribuye a la proyección exterior de Sagunto.
El caso ha trascendido el ámbito local y se ha convertido en un símbolo de un debate más amplio: la adaptación de las tradiciones a los valores actuales de igualdad e inclusión. Mientras algunos defienden la autonomía de las cofradías y el respeto a sus normas internas, otros consideran que las celebraciones con reconocimiento público deben alinearse con principios fundamentales como la igualdad de género.
Ahora, el expediente abierto por el Gobierno analizará en profundidad si la Semana Santa de Sagunto sigue cumpliendo los requisitos exigidos para mantener su estatus. El proceso podría marcar un precedente para otras festividades en España y abrir una reflexión sobre el equilibrio entre tradición y derechos sociales.
La decisión final aún está por llegar, pero el debate ya está servido. Sagunto se encuentra en el centro de una polémica que trasciende lo religioso y lo festivo, y que pone sobre la mesa una cuestión clave: ¿pueden las tradiciones mantenerse intactas en una sociedad que avanza hacia la igualdad?