La Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVHA) ha puesto de manifiesto la importancia crítica del acompañamiento social como un factor determinante para asegurar la estabilidad de las familias que residen en el parque público de viviendas de la Generalitat Valenciana. Esta visión fue compartida por Estefanía Martínez, directora general de la EVHA, durante su intervención en las recientes jornadas de vivienda social organizadas por la Asociación Española de Gestores Públicos de Vivienda y Suelo (AVS) en Cádiz.
Bajo el lema 'La vivienda pública como pilar del Estado social: retos emergentes y respuestas innovadoras', el evento de AVS se configuró como un espacio crucial para el encuentro, el análisis y el diálogo entre profesionales, administraciones y entidades firmemente comprometidas con una gestión pública de la vivienda centrada en las personas y sus necesidades.
El papel crucial del acompañamiento social
Martínez enfatizó que la mera provisión de una vivienda no es suficiente para erradicar la exclusión social ni para garantizar la permanencia de las familias en condiciones óptimas. La experiencia acumulada por la EVHA y otras entidades demuestra que el apoyo integral es indispensable. «La experiencia demuestra que ofrecer una vivienda, por sí sola, no resuelve los procesos de exclusión social ni garantiza la estabilidad de las familias», afirmó la directora general, subrayando la insuficiencia de una política habitacional que se limite a la entrega de llaves.
Sin un soporte social adecuado y continuado, se observan frecuentemente problemas de adaptación a la vida comunitaria, un deterioro de la convivencia vecinal, dificultades en el mantenimiento de los inmuebles y, en ocasiones, situaciones de impago de las rentas. Estas problemáticas pueden derivar en la pérdida de la vivienda o en la perpetuación de ciclos de vulnerabilidad.
Esta realidad subraya la necesidad imperante de transformar la gestión del parque público, pasando de un enfoque meramente patrimonialista a un modelo de acompañamiento social integral para los residentes. Este es el camino que la EVHA ha emprendido desde hace varios años a través de su servicio de Mediación, Acompañamiento Social y Administración de Comunidades. Este modelo busca no solo gestionar los inmuebles, sino también empoderar a las familias, facilitar su integración comunitaria y ofrecerles herramientas para superar las dificultades que puedan surgir en su día a día, desde la gestión económica hasta la resolución de conflictos vecinales. La meta es construir entornos habitacionales estables y cohesionados, donde la vivienda sea un verdadero trampolín hacia la mejora de la calidad de vida.
Diagnóstico de la vivienda pública valenciana
Durante su exposición, Estefanía Martínez ofreció un análisis detallado de la situación actual de la vivienda pública en la Comunitat Valenciana. Destacó que la EVHA no solo brinda apoyo a los perfiles de vulnerabilidad tradicionalmente reconocidos, sino que también extiende su respaldo a un creciente número de familias que, a pesar de tener empleo, enfrentan serias dificultades para acceder a una vivienda digna debido a la coyuntura habitacional actual, marcada por precios elevados y escasez de oferta.
Con un parque público que supera las 14.000 viviendas, la directora general de la EVHA alertó sobre la creciente demanda de vivienda protegida en la región. La inacción política en materia de vivienda durante años ha provocado que un espectro mucho más amplio de la población necesite acceder a este tipo de inmuebles, haciendo que la vivienda protegida sea más indispensable que nunca para garantizar el derecho fundamental a una vivienda digna.
Retos futuros para la gestión habitacional
Mirando hacia el futuro, Martínez identificó dos desafíos principales que deben abordarse con urgencia para asegurar la sostenibilidad y eficacia del parque público de viviendas:
- Envejecimiento del parque público: Uno de los problemas más significativos es el envejecimiento progresivo de las viviendas públicas. Subrayó la urgencia de implementar una inversión sistemática y sostenida en el mantenimiento y la rehabilitación de estas propiedades para asegurar su habitabilidad, mejorar la eficiencia energética y prolongar su vida útil, evitando así su deterioro y la consiguiente pérdida de valor social.
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Protección frente a usos irregulares y fraudulentos: Un segundo gran reto, no menos importante, es la protección de las viviendas públicas frente a usos irregulares y fraudulentos. En este punto, la directora general hizo una distinción clara entre diversas situaciones que requieren enfoques diferenciados:
- Ocupaciones ilegales.
- Impagos deliberados.
- Situaciones de vulnerabilidad real que impiden el pago.
- Fraude en el acceso o mantenimiento de la vivienda protegida.