Hay campañas que se presentan. Y hay campañas que se viven. Lo que ocurrió ayer en el edificio Veles e Vents, en La Marina, fue más lo segundo que lo primero. Bajo el nombre de ‘Costumbristas’, Arroz Dacsa volvió a hacer lo que mejor sabe: coger algo tan cotidiano como el arroz y convertirlo en conversación social.
El acto, conducido con ironía y naturalidad por la cómica valenciana Maria Juan, reunió a directivos de la compañía, creativos, hosteleros y representantes del tejido empresarial valenciano. Pero, más allá de los nombres propios, lo que flotaba en el ambiente era una sensación compartida: la campaña no habla solo de arroz, habla de nosotros.
¿Para qué nos reunimos cada domingo?
El nuevo spot —concebido por la agencia Kids y producido por Jakiens— toma como referencia la pintura costumbrista para plantear un contraste evidente: la imagen idealizada de la familia reunida frente a la realidad actual, donde todos compartimos mesa… pero no siempre conversación.
La pregunta que articula la campaña es tan sencilla como incómoda: “Si estamos todos conectados pero cada cual en su burbuja, ¿entonces para qué nos reunimos cada domingo?”. En tiempos de notificaciones constantes y agendas saturadas, la marca propone detenerse. Bajar el ritmo. Recuperar la costumbre de estar, sin distracciones.
Durante la presentación, se proyectó el cortometraje publicitario, que combina humor y cierta nostalgia para evidenciar el estrés de la vida moderna: móviles que interrumpen, modas que desplazan tradiciones, prisas que se cuelan incluso en el ritual sagrado del arroz dominical. Y, sin moralinas, lanza un mensaje claro: la verdadera conexión no necesita wifi.
Una experiencia que va más allá del spot
El evento no se limitó a la proyección. Los asistentes disfrutamos de una experiencia gastronómica inspirada en la pintura de Joaquín Sorolla, un guiño estético coherente con el concepto creativo de la campaña. Luz mediterránea, producto de proximidad y un relato visual que reforzaba esa mirada al pasado para entender mejor el presente.
Dacsa y el arte de elevar el discurso
En los últimos años, Arroz Dacsa ha convertido sus campañas en pequeñas “películas” que forman ya parte del imaginario publicitario valenciano. Desde historias que defienden la paella tradicional hasta guiños al cine o a la cultura popular, la marca ha sabido construir un relato propio.
Con ‘Costumbristas’, el paso es distinto. No abandona el humor, pero eleva el foco: el arroz deja de ser únicamente protagonista gastronómico para convertirse en excusa. Excusa para hablar de relaciones personales, de identidad, de ese momento semanal en el que la mesa sigue siendo punto de encuentro.
Tradición en tiempos acelerados
En un contexto en el que todo parece ir más rápido que nunca, Dacsa propone una pausa. Volver a mirarnos a los ojos. Reivindicar que el domingo no es solo un día más en el calendario, sino un ritual colectivo.
Ayer, en el Veles e Vents, quedó claro que la creatividad valenciana sigue encontrando nuevas formas de contar lo de siempre. Y quizá ahí esté la clave del éxito de ‘Costumbristas’: recordarnos que, antes que consumidores, somos personas que compartimos mesa. Y que, a veces, lo más revolucionario es simplemente dejar el móvil a un lado y servir otra ración de arroz.