Sociedad

Los ayuntamientos valencianos deberán reducir las emisiones de CO2 en la ejecución de obras

La Diputació de València afirma que la adjudicación de las obras dependerá de la emisión de gases de efecto invernadero

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Operarios trabajando en la obra

La Diputació de València ha reunido a los representantes municipales en el Centro Cultural La Beneficiència para acoger una jornada en conjunto sobre las infraestructuras. El presidente de la Diputació de València, Vicente Momó, la vicepresidenta segunda, Reme Mazzolari y el director del Área de Carreteras de la Diputació, Javier Piedra, han establecido el eje principal sobre el que tendrán que trabajar los consistorios en los próximos años en materia de carreteras. La humanización de las carreteras y la sostenibilidad ambiental serán la columna vertebral de cara a las modificaciones en las vías en 2024. Una de las medidas de cara al futuro más próximo será valorar la concienciación para combatir la emisión de los gases de efecto invernadero en la proposición de las obras que pretendan realizar los ayuntamientos valencianos, que deberán reducir las emisiones de CO2 para conseguir la licitación de actuación.

Mompó ha recordado el aumento del 13 % en el presupuesto en el área de Carreteras de cara al 2024 para fomentar la movilidad entre las personas y de forma respetuosa con el medio ambiente. “Una buena red de carreteras es clave para mantener la seguridad ciudadana y fomentar el desarrollo local. Además, ayuda a dinamizar la actividad económica y acceder a servicios básicos de salud, educación y servicios sociales, sobre todo, en localidades pequeñas”, afirma el presidente.

Concienciación con el medio ambiente

De cara al 2024, la institución provincial valorará el criterio de adjudicación de obras en función de la Declaración Ambiental de Producto DAP, para determinar la gestión de los gases de efecto invernadero por parte de los solicitantes. “El objetivo es disminuir un 25 % las emisiones de CO2 para comprometerse a cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”, asegura el director de Carreteras, Javier Piedra.

El experto en materia de infraestructuras ha aseverado que se valorará el impacto del CO2 para adjudicar los contratos y que se deberá aumentar la renaturalización, el uso de energías renovables y otras medidas que vayan en la línea ambiental común.

Por su parte, la vicepresidenta segunda, Reme Mazzolari, recuerda que el objetivo de la Diputación en el área de Carreteras pasa por un cambio en las empresas para trabajar con productos menos contaminantes, que valoren las actividades sociales y ambientales y dejando el beneficio económico en un segundo plano.

Datos de los expertos en materia climática

Andrés Schuschny, docente del Máster Universitario de Energías Renovables de la Universidad Internacional de Valencia – VIU, asegura que actualmente el mundo se encuentra en un nivel de concentración de CO2 en la atmósfera entorno a los 420 ppm (partículas por millón), un nivel no visto en miles de años.

Daniel Jato Espino es docente del Máster Universitario en Ingeniería y Gestión Ambiental de VIU. El profesor hace referencia a lo inventariado en 2022 con la publicación del Avance del Inventario Nacional de Gases de efecto Invernadero: “El dato para el año pasado es de 293,8 millones de toneladas brutas de CO2 equivalente. Esto supone un incremento del 1,7% respecto a 2021 y del 2,1% respecto a 1990. Esta cifra también es un 33% menor que la registrada en 2005. Si bien la situación no es la deseada, hay cierta estabilización en la cantidad emitida cada año y un desacoplamiento entre las emisiones de GEI y el crecimiento del PIB. Es decir, que el desarrollo económico no va necesariamente de la mano de sacrificios medioambientales”.

“Dado que este avance no desglosa por comunidad autónoma, para el caso de la Comunitat Valenciana hay que referirse a datos de 2021, año en el que las emisiones de CO2 equivalente ascendieron a casi 25 millones de toneladas. El sector energético y del transporte es responsable de un 81,7% de esta cifra, siendo los datos muy inferiores en otros ámbitos como la industria (8,7%), la gestión de residuos (5,7%) o la agricultura (3,9%)”, informa Jato.