El presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha realizado un enérgico llamamiento a la unidad de acción entre las diversas instituciones y los regantes. Su objetivo ha sido claro: exigir al Gobierno de España la paralización inmediata de las nuevas normas de explotación que afectan al trasvase Tajo-Segura. Este pronunciamiento se ha producido en un evento crucial, el 'Acto en defensa del trasvase Tajo-Segura: por el presente y futuro de nuestra tierra', organizado por el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS).
En este importante encuentro, también han estado presentes destacadas figuras como el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, y el presidente del SCRATS, Lucas Jiménez, quienes han respaldado la postura de la Comunitat Valenciana. La defensa de este recurso hídrico vital ha congregado a los principales actores afectados, quienes han manifestado su preocupación por las decisiones que, según ellos, comprometen el futuro de sus territorios.
La exigencia de unidad y protección hídrica
El jefe del Consell ha enfatizado que “el Estado debe proteger a sus ciudadanos en momentos de dificultad y, en el caso de los recursos hídricos, el Gobierno debe garantizar algo tan esencial para vivir como es el agua”. Con esta declaración, ha subrayado la responsabilidad fundamental del Gobierno central. Además, ha denunciado con firmeza que “estamos viendo como en un tema tan delicado y tan vital para la Comunitat Valenciana, la Región de Murcia y Andalucía, el Gobierno de España no nos está protegiendo”. Esta falta de amparo, según Pérez Llorca, ha generado una profunda inquietud en las comunidades autónomas dependientes del trasvase.
La apelación a la igualdad y la solidaridad ha sido un pilar fundamental en el discurso del presidente valenciano. Ha insistido en que la gestión del agua no puede basarse en criterios discriminatorios, sino en la búsqueda de soluciones equitativas que beneficien a todas las regiones de España. La situación actual, ha recalcado, ha puesto de manifiesto la necesidad de una visión de Estado que priorice el bienestar de sus ciudadanos por encima de cualquier otra consideración.
La dimensión política del conflicto del agua
Pérez Llorca ha señalado que la inacción del Gobierno de España respecto al trasvase Tajo-Segura no se ha debido a una falta de recursos o de alternativas técnicas, sino a una motivación diferente. Ha indicado que la ausencia de actuaciones concretas ha respondido a “una cuestión política porque, si fuera meramente ideológica, hubiesen acometido las inversiones que ellos consideran correctas para sustituir el trasvase”. Esta afirmación ha puesto de manifiesto la percepción de que las decisiones sobre el trasvase han estado influenciadas por intereses ajenos a la gestión técnica del agua.
Por esta razón, el presidente ha abogado por la búsqueda de acuerdos basados en el diálogo. Ha propuesto “buscar la mejor forma de garantizar el suministro de agua a las regiones que no tienen, teniendo en cuenta el cuidado al medio ambiente que precise el Tajo”. Esta perspectiva ha buscado conciliar las necesidades hídricas de las zonas receptoras con la sostenibilidad ambiental del río Tajo, promoviendo una solución integral y consensuada.
Hacia un pacto nacional del agua
El presidente de la Generalitat ha destacado la imperiosa necesidad de trabajar en un pacto nacional del agua. Ha argumentado que en este acuerdo “se entienda la posición de todas las comunidades autónomas porque en España hay recursos hídricos para todos”. En su opinión, la clave reside en una distribución justa y eficiente de los recursos disponibles en el conjunto del territorio español. Ha enfatizado que “debemos alcanzar un acuerdo en el que a otras autonomías se les garanticen sus inversiones en modernización y cuidado del entorno mientras que a la Comunitat Valenciana, Murcia y Andalucía se nos asegure el agua que necesitamos”. Este pacto, ha sugerido, debería ser un marco de consenso que aborde las particularidades y necesidades de cada región.
La propuesta de un pacto nacional ha buscado trascender las disputas territoriales y políticas, promoviendo una visión a largo plazo para la gestión hídrica en España. Pérez Llorca ha subrayado que la solidaridad interterritorial debe ser el principio rector de cualquier estrategia hídrica, asegurando que ninguna comunidad se vea desfavorecida en el acceso a un recurso tan fundamental.
El compromiso de la Comunitat Valenciana con la gestión hídrica
Pérez Llorca también ha reafirmado el apoyo y compromiso inquebrantable de la Generalitat con la defensa del agua, los regantes y el trasvase. Ha insistido en que esta defensa se fundamenta en la igualdad, la solidaridad y la justicia, principios que, según él, “debe tener cualquier país serio como es España”. La Comunitat Valenciana, ha destacado, ha demostrado ser un ejemplo en la gestión de sus recursos hídricos.
De hecho, ha resaltado que la Comunitat Valenciana “ha sido capaz de convertirse en referente en toda Europa en gestión hídrica, desde el ejemplo de reutilización y transformación del agua, para mejorar nuestros campos y garantizar el abastecimiento”. Este liderazgo en la reutilización y modernización ha posicionado a la región como un modelo a seguir en el continente. Mientras en el territorio valenciano se ha modernizado más del 74% de los regadíos, garantizando así los recursos hídricos para regantes y agricultores, el Ejecutivo central, ha criticado, “no ha acometido ninguna actuación en el Tajo”. Esta disparidad en las inversiones y la gestión ha sido un punto clave en su argumentación.
Inversiones y futuro del agua
Como ejemplo de la gestión eficiente y el compromiso de la Comunitat Valenciana, Pérez Llorca ha mencionado el plan EPSAR de depuración de aguas 2026-2030. En este ambicioso plan, se ha previsto una inversión de 665 millones de euros que se destinarán a 122 municipios. Esta iniciativa, ha explicado, permitirá a la autonomía seguir siendo la región que más agua reutiliza de toda España. La inversión en infraestructuras de depuración y reutilización ha sido una prioridad para la Generalitat, demostrando su visión a largo plazo en la gestión sostenible del agua.
La Comunitat Valenciana ha continuado invirtiendo en tecnologías y procesos que optimizan el uso del agua, consolidando su posición como líder en este ámbito. La modernización de los regadíos y la reutilización de aguas depuradas no solo han asegurado el suministro para la agricultura, sino que también han contribuido a la sostenibilidad ambiental de la región, un aspecto que Pérez Llorca ha considerado esencial para el futuro.