Política

La Generalitat ha consolidado su apuesta hídrica con la balsa Salse III y ha criticado la parálisis estatal en San Diego

El conseller Miguel Barrachina ha destacado la inversión de 6 millones de euros en Beneixama para garantizar el riego en el Alto Vinalopó, mientras ha denunciado el retraso de la balsa de San Diego, una infraestructura estatal inoperativa desde 2018.

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Barrachina en una visita

El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha realizado una visita a las obras de la balsa de almacenamiento y regulación de aguas para riego Salse III, ubicada en el municipio de Beneixama. Durante su recorrido, ha puesto en valor el firme compromiso de la Generalitat Valenciana con el desarrollo de infraestructuras hídricas que ofrecen soluciones concretas y efectivas al sector agrícola valenciano. Esta postura contrasta, según ha señalado, con la perceptible inacción del Gobierno de España en proyectos esenciales para el territorio.

En el transcurso de la visita, el conseller ha subrayado la significativa inversión de casi 6 millones de euros destinada a esta actuación. Este desembolso ha permitido mejorar sustancialmente la capacidad de almacenamiento de agua y ha garantizado el suministro para riego en la comarca del Alto Vinalopó. Barrachina ha enfatizado la diferencia en la gestión: "Esta es la diferencia entre gestionar y no hacerlo. Aquí estamos construyendo una balsa que va a funcionar, que responde a una necesidad real y que va a dar servicio a los regantes, mientras el Gobierno de España sigue sin dar solución a infraestructuras que son fundamentales para esta comarca".

La nueva infraestructura hídrica ha sido diseñada para disponer de una capacidad útil de 524.000 metros cúbicos, y ha sido proyectada para abastecer a 1.200 hectáreas de cultivo. Principalmente, ha beneficiado a explotaciones de olivar, almendro y vid, fortaleciendo así la viabilidad económica de las explotaciones agrarias de la zona. Además, esta balsa ha posibilitado la creación de reservas estratégicas para épocas de mayor demanda, ha contribuido a reducir la dependencia de los bombeos durante el verano y ha disminuido el consumo energético. Estos factores han tenido un impacto directo en la reducción de los costes de producción y han fomentado la sostenibilidad del sistema de riego.

A escasos kilómetros de esta obra, el conseller ha denunciado la preocupante situación de la balsa de San Diego, una infraestructura de titularidad estatal en la que se han invertido 40 millones de euros y que, a pesar de su relevancia para el sistema hídrico del Vinalopó, continúa sin estar operativa. Barrachina ha manifestado su indignación: "Mientras la Generalitat invierte 6 millones en una balsa que va a prestar servicio desde el primer día, el Gobierno de España mantiene sin uso una infraestructura esencial para miles de hectáreas de regadío".

El titular de Agricultura ha lamentado profundamente que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico haya establecido el inicio de las obras de impermeabilización de la balsa de San Diego de Villena para el año 2028. Esta información ha sido confirmada mediante la respuesta oficial remitida a las preguntas formuladas en el Senado. "Se trata de una infraestructura estratégica vinculada al trasvase Júcar-Vinalopó cuya rehabilitación viene siendo reclamada por los regantes desde 2018. No podemos aceptar que una infraestructura esencial para el futuro hídrico de esta tierra siga acumulando retrasos injustificados durante años", ha sentenciado el conseller.

El compromiso inversor de la Generalitat en infraestructuras hídricas

La actuación de la Conselleria se ha enmarcado en el ambicioso esfuerzo inversor que la Generalitat ha desplegado en la provincia de Alicante. En los últimos cinco años, esta inversión ha superado los 40,9 millones de euros, destinados a la modernización de regadíos y a la mejora de infraestructuras hidráulicas. En este contexto, Barrachina ha resaltado que la Generalitat ha incrementado un 60 % la inversión en infraestructuras hídricas y modernización de regadíos durante la presente legislatura, alcanzando la cifra de 99 millones de euros. El objetivo principal ha sido consolidar un modelo de gestión del agua más eficiente, competitivo y sostenible en toda la Comunitat Valenciana. "Estamos invirtiendo para que el agua llegue donde hace falta, con infraestructuras que funcionan y que responden a las necesidades reales del campo valenciano", ha afirmado.

El conseller ha concluido su intervención defendiendo que la política hídrica del Consell se ha fundamentado en la inversión útil, una planificación rigurosa y el apoyo directo a los regantes. Ha finalizado su discurso con una clara declaración: "frente a quienes no actúan, este Consell apuesta por obras que se terminan, que funcionan y que dan soluciones".