La Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana ha presentado el Primer Plan Estratégico de Supervisión del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales 2026-2028, una iniciativa pionera destinada a fortalecer la estructura y la calidad de la atención social en la región. Durante el evento, la consellera Elena Albalat enfatizó la relevancia fundamental de la figura del supervisor, declarando que "la figura del supervisor es esencial para garantizar la calidad y la cohesión del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales".
Este plan, el primero de su tipo, establece las directrices estratégicas para optimizar la coordinación del sistema y consolidar el rol profesional de la supervisión. Albalat explicó que "para implantar un modelo centrado en la persona hay que desplegar mecanismos, instrumentos sólidos que garanticen la coherencia, la calidad y la unidad de acción".
La consellera subrayó que la supervisión no es solo una función administrativa, sino una pieza estratégica que "vertebra el sistema de los servicios sociales en cada departamento, que acompaña a los equipos y que asegura que los principios y valores de nuestro modelo se traducen en prácticas reales y homogéneas en todo el territorio".
El acto de presentación reunió a supervisores de todos los departamentos de servicios sociales de la Comunitat Valenciana, junto a representantes de entidades locales, direcciones territoriales y equipos directivos de la Conselleria. Albalat agradeció la colaboración y el esfuerzo conjunto de todos los profesionales e instituciones implicadas, resaltando el carácter participativo y colectivo con el que se ha gestado este documento innovador.
La titular de Servicios Sociales destacó que el plan se nutre de la "experiencia acumulada desde la creación de la figura de supervisión, hace cuatro años, hasta hoy". Añadió que el documento "responde al compromiso, vocación y responsabilidad profesional y está construido sobre un diagnóstico profundo del territorio, sobre las bases del conocimiento detallado".
El objetivo principal del plan es asegurar una unidad de acción coherente en los servicios sociales a lo largo de todo el territorio valenciano, que comprende 21 departamentos, 126 áreas y 226 zonas básicas. Se busca afianzar la figura del supervisor como un agente dinamizador, técnico y proactivo, capaz de establecer un puente efectivo entre los equipos profesionales de municipios y centros, las direcciones territoriales y los órganos directivos.
En la práctica, los supervisores se desplazarán a los ayuntamientos para verificar el cumplimiento del contrato programa, la herramienta financiera de la Conselleria para los servicios sociales municipales. Su labor se realizará en coordinación con las direcciones territoriales, asumiendo la responsabilidad de supervisar la atención primaria y coordinar la atención secundaria.
Las dos líneas estratégicas del plan
El Primer Plan Estratégico de Supervisión se articula en torno a dos pilares fundamentales que guiarán su implementación y desarrollo.
Supervisión de los niveles funcionales del sistema
La primera línea se enfoca en la supervisión de los distintos niveles funcionales que componen el sistema. Esto implica abordar aspectos cruciales para la operatividad y la calidad de los servicios. La consellera Albalat afirmó que "la supervisión del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales debe ser garantía de derechos y de acompañamiento técnico y, además, debe constituirse en agente que proporcione calidad, mejora continua y coherencia".
Entre los puntos clave de esta línea se encuentran:
- La implementación y evaluación del contrato programa, asegurando su correcta ejecución y el impacto deseado.
- La zonificación del mapa de servicios sociales, para una distribución eficiente y equitativa de los recursos.
- El desarrollo de planes estratégicos zonales que respondan a las necesidades específicas de cada área.
- La coordinación efectiva de la atención secundaria, garantizando la continuidad asistencial.
- La implantación de la Historia Social Única, para una gestión integral de la información de los usuarios.
- El impulso a los consejos locales y zonales de inclusión y derechos sociales, fomentando la participación ciudadana.
- Un enfoque en la mirada ética de los servicios sociales, promoviendo prácticas basadas en valores y derechos.
Albalat detalló que estas acciones "supone proyectar una visión de construcción sistémica de consolidación del SPVSS a todos los niveles".
Optimización de la figura de supervisión
La segunda línea estratégica se dedica a potenciar y mejorar la propia figura del supervisor. Para lograr una supervisión de excelencia, es imprescindible una organización interna robusta y una formación continua. La consellera señaló que "para llevar a cabo una supervisión óptima hay que estar convenientemente organizado".
Esta línea contempla las siguientes acciones:
- La unificación de instrumentos metodológicos y técnicos, para estandarizar los procedimientos y asegurar la coherencia.
- El refuerzo de la formación y el desarrollo profesional de los supervisores, dotándolos de las herramientas y conocimientos más actuales.
- La realización de pilotajes para validar herramientas informáticas antes de su implementación generalizada, garantizando su eficacia y usabilidad.
Según Albalat, esta estrategia "supondrá un paso más en la optimización de la figura de la supervisión, unificando instrumentos metodológicos y técnicos, la formación y el desarrollo profesional de las personas supervisoras, así como los pilotajes necesarios para validar herramientas informáticas antes de extenderlas, mejorando, en definitiva, la supervisión desde la unidad de acción y con una visión más profesional, más sólida, eficiente y homogénea".
Finalmente, la titular de Servicios Sociales reafirmó el "compromiso que este Plan constituye para la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia con la profesionalización del Sistema, la estabilidad, el funcionamiento homogéneo, la transparencia, la evaluación y la mejora continua a través de datos, indicadores y evidencias analizadas". Este ambicioso plan representa un hito en la gestión de los servicios sociales valencianos, sentando las bases para un sistema más robusto, equitativo y centrado en las necesidades de las personas.