Política

El Gobierno de España debe reforzar los controles fronterizos tras el informe crítico de la Comisión Europea, según Barrachina

El conseller de Agricultura insta a Madrid a actuar con firmeza ante la vigilancia deficiente de productos importados y la competencia desleal en el mercado único.

1 minuto

El portavoz del Consell y conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina

El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha lanzado un llamamiento urgente al Gobierno de España para que intensifique los controles en frontera. Esta petición surge a raíz de la reciente publicación de un informe de la Comisión Europea que pone de manifiesto una vigilancia insuficiente sobre los productos que ingresan al mercado de la Unión Europea y subraya la imperiosa necesidad de reforzar las inspecciones. El documento europeo, que ha generado preocupación en el sector agrario, confirma una problemática estructural que afecta a la totalidad del mercado interior y que, a juicio de Barrachina, exige una respuesta política mucho más contundente por parte del ejecutivo central.

Barrachina ha enfatizado que el estudio de la Comisión Europea no deja lugar a dudas sobre la gravedad de la situación. “Si la propia Comisión Europea admite que los controles siguen siendo insuficientes, el Gobierno no puede seguir mirando hacia otro lado. Tiene que defender con más firmeza la competencia leal y exigir que quien entra en Europa cumpla las reglas”, ha declarado el conseller, instando a una acción decidida para proteger los intereses de los productores nacionales frente a la competencia desleal.

El diagnóstico de la Comisión Europea sobre la vigilancia aduanera

El informe, elaborado por la Dirección General de Fiscalidad y Unión Aduanera, revela datos preocupantes sobre la eficacia de los controles aduaneros. En el año 2024, las aduanas de la UE llevaron a cabo 392.529 intervenciones, notificaron 244.470 suspensiones y ejecutaron 64.322 denegaciones de entrada de productos. Sin embargo, al analizar estas cifras en relación con el volumen total de mercancías despachadas a libre práctica, la propia Comisión concluye que el rendimiento general de los controles ha experimentado un descenso significativo.

En términos más concretos, el estudio detalla que en 2024 se controlaron únicamente 82 artículos por cada millón de importaciones, se suspendieron 51 por millón y, finalmente, se rechazaron solo 13 por millón debido a incumplimientos normativos o riesgos graves. Para Miguel Barrachina, estas estadísticas son una prueba irrefutable de que el sistema actual de vigilancia en las fronteras europeas es “demasiado débil” para garantizar un mercado interior verdaderamente equilibrado y justo. “No basta con aumentar controles en términos absolutos si el volumen de mercancías crece mucho más rápido que la capacidad de inspección. El problema está diagnosticado y ahora toca actuar”, ha aseverado el conseller, subrayando la urgencia de una reforma profunda.

El auge del comercio electrónico y sus implicaciones

El conseller también ha puesto el foco en un aspecto que la Comisión Europea identifica como una prioridad ineludible: el vertiginoso crecimiento del comercio electrónico. El informe constata un incremento exponencial en las importaciones de bajo valor, que pasaron de 1.400 millones de partidas en 2022 a 2.300 millones en 2023 y alcanzaron la asombrosa cifra de 4.600 millones en 2024. Esta escalada sin precedentes está ejerciendo una presión extrema sobre los sistemas de control fronterizo, haciendo indispensable una mayor cooperación entre las aduanas y las autoridades de vigilancia del mercado para poder gestionar este volumen.

Barrachina ha advertido que esta coyuntura no puede desvincularse del debate fundamental sobre la reciprocidad y la competencia leal dentro del mercado europeo. A su juicio, cuando las propias instituciones comunitarias reconocen la existencia de deficiencias en la vigilancia de lo que entra en la UE, el Gobierno de España tiene la obligación moral y política de defender con mayor vehemencia los intereses de los productores españoles en Bruselas. La falta de controles adecuados no solo genera una desventaja competitiva, sino que también puede comprometer la seguridad y la calidad de los productos que llegan a los consumidores europeos.

Disparidades entre estados miembros y la debilidad del mercado único

El informe de la Comisión Europea también saca a la luz las notables diferencias en la eficacia de los controles entre los distintos Estados miembros. Mientras que el país con el mejor desempeño logró rechazar 175,4 artículos por cada millón de importaciones, el que mostró el peor comportamiento apenas denegó 0,1 por millón. La Comisión considera que estas disparidades son injustificables y ha iniciado un diálogo con los Estados miembros de menor rendimiento para impulsar mejoras en sus sistemas de control.

Para el conseller, esta falta de homogeneidad representa una seria debilidad para el mercado único europeo. “No puede haber una frontera europea fuerte en unos puntos y blanda en otros. Si las reglas son comunes, su cumplimiento también debe serlo”, ha manifestado Barrachina, abogando por una aplicación uniforme de las normativas en todas las fronteras de la Unión. La existencia de “puntos débiles” en la cadena de control no solo facilita la entrada de productos no conformes, sino que también socava la confianza en la integridad del mercado común.

Llamada a la acción del Gobierno español para una frontera más eficaz

Ante este panorama, Miguel Barrachina ha instado al Gobierno de España a adoptar una postura más enérgica en el ámbito europeo. Sus demandas específicas incluyen:

  • Impulsar una posición firme para reforzar la vigilancia en frontera.
  • Mejorar la coordinación entre aduanas y autoridades de control de los diferentes Estados miembros.
  • Acelerar el desarrollo y la implementación de instrumentos de intercambio de información entre las autoridades competentes.
  • Defender una aplicación homogénea de los controles en todos los Estados miembros de la UE, eliminando las disparidades actuales.

El conseller ha concluido su intervención con una clara advertencia: “El informe refleja que Europa sigue controlando poco y de forma desigual. Lo que tiene que hacer ahora el Gobierno de España es actuar, defender a nuestros productores y exigir una frontera europea más eficaz”. La protección de la agricultura y la ganadería españolas, así como la garantía de una competencia justa, dependen, a su juicio, de una acción decidida y coordinada a nivel nacional y europeo.