Opinión

Una cuestión de higiene democrática

Hace poco más de una semana, contra todo pronóstico inicial, salía adelante la moción de censura contra Mariano Rajoy, la primera moción de censura que se gana de todas las presentadas desde la aprobación de la actual Constitución. Si hace un mes, alguien nos hubiera planteado la posibilidad de que Mariano Rajoy fuera sustituido por Pedro Sánchez en la Presidencia del gobierno, la hubiéramos negado.

Aunque es cierto que a muchas nos ha parecido una excelente noticia, no es menos cierto que la misma es el resultado de la constatación de la corrupción dentro delPartido Popular y por el Partido Popular.La Sentencia del caso Gürtel es demoledora condenando al  PP a pagar una multa de 245.000 euros como partícipe a título lucrativo por su implicación en los primeros años de actividades de la trama corrupta.

El PP ganó las elecciones generales en el 2016, ya entonces era un partido con innumerables imputados en sus filas y otros tantos condenados por corrupción y aun así siguió ganando.

El ministro de Defensa alemán, Karl Theodor zu Guttenberg dimitió en 2011 tras ser acusado de plagiar parte de su tesis doctoral, sin embargo el Presidente de gobierno español no ha sido capaz de dimitir ni con una Sentencia demoledora que afirma en sus hechos probados la existencia en el PP de una "estructura financiera y contable paralela a la oficial" de la que salieron fondos para "miembros relevantes del partido", y si esto no nos pareciera suficiente grave, también recoge la falta de credibilidad del testimonio ofrecido en el juicio por el ex-presidente del gobierno. Pero Mariano Rajoy no dimitió, se limitó a afirmar que todo lo había hecho bien, tuvieron la desvergüenza, además, de decir que solamente eran culpables de haber sacado un país adelante, siguiendo con su política de negar evidencias, burlándose, una vez más, de la ciudadanía. Indigno totalmente de un país democrático.

Por ello ganó la moción de censura, porque incluso para algunos los hechos eran ya demasiado escandalosos, porque permitir que ante tales evidencias el PP siguiera al frente de la jefatura del gobierno suponía dejar demasiado expuesto al exterior las cloacas de este Estado, aunque ya había motivos más suficientes para que no hubiera ostentado la presidencia hace dos años. Ya no se podía aguantar más, era una cuestión de higiene democrática.