Opinión

La velocidad del rayo

La política española se mueve a la velocidad del rayo. Apenas hace unas semanas debatíamos sobre cómo afectaban los Presupuestos Generales del Estado a los valencianos y hoy debatimos sobre la composición de un nuevo gobierno socialista a cargo de Pedro Sánchez y su impacto sobre las políticas del Botánic.

Una montaña rusa mediática e institucional que a veces nos impide hacer un análisis sosegado sobre lo que sucede en la política y sus principales actores. Quiero recordar una anécdota que contaba la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, en un encuentro recientemente celebrado con militantes y la sociedad civil en mi pueblo, La Pobla de Vallbona.

Contaba Isabel Bonig que Winston Churchill se retiraba de la vida pública para preparar sus discursos llegando a emplear semanas enteras en su concienzuda escritura. Algo inimaginable en una sociedad como la nuestra, donde la actualidad es voraz con los hechos y las personas.

Por ese motivo quiero aprovechar este artículo para agradecer humildemente a Mariano Rajoy el enorme esfuerzo realizado al frente del Gobierno de España en los años de la peor crisis económica que hemos vivido en nuestro país. Mientras hoy vivimos enfrascados en anécdotas sobre la procedencia de los nuevos ministros no podemos olvidar que hace siete años, tras un gobierno socialista que dejó España al borde de la quiebra, vivíamos una situación de máxima gravedad para nuestra economía y destruyendo empleo a marchas forzadas.

Hoy tras siete años al frente del gobierno popular, con Mariano Rajoy como presidente, ya no hablamos de recesión sino de crecimiento. Justo el día de su despedida se conocían los mejores datos de empleo desde 2008.

Frente a una Unión Europea que desconfiaba de nuestra capacidad para superar la crisis, hoy presentamos las mejores cifras de crecimiento, gracias a medidas valientes e incluso impopulares y el esfuerzo de toda la ciudadanía.

Hemos pasado del abismo del estado del Bienestar a hablar de su consolidación, de las frías cifras del paro a las 1.700 personas que cada día encuentran un empleo. De crear inseguridad en los inversores y la Unión Europea a la confianza por estar a la cabeza de Europa en crecimiento económico y creación de empleo.

Unas mejoras sociales que han alcanzado a todos: pensionistas, funcionarios, autónomos, grandes empresas, en definitiva, han llegado a las familias.

Frente a esto hemos vivido una moción de censura exprés, dónde la prioridad de los españoles se ha visto atropellada por los deseos de poder de los partidos que la apoyaron y los que alentaron un fin de legislatura. Se ha conformado en tiempo record una amalgama de intereses contrapuestos, pero un fin común y desde luego con esos socios no era consolidar la mejoría de nuestra gran nación.

Por su parte, Mariano Rajoy ha dado una nueva muestra de generosidad y sentido de la responsabilidad encarando al Partido Popular a una nueva etapa que nos permita seguir creciendo para dar respuesta a las necesidades de los españoles y las españolas.

Todo se mueve a la velocidad del rayo pero creo que el tiempo pondrá en valor el legado de Mariano Rajoy, mientras tanto, humildemente le vuelvo a dar las gracias.