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“Musas” aterriza en Bonaire: Eduardo Navarrete convierte el centro comercial en su universo más personal

Este jueves 12 de febrero en Bonaire, el diseñador presenta su primera colección de bolsos y en esta entrevista habla con nosotros de energía, sostenibilidad sin hipocresías y su apuesta por una moda abierta y cercana

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Eduardo Navarrete

Eduardo Navarrete no sabe hacer las cosas pequeñas. Ni discretas. Ni aburridas. El diseñador alicantino, que convirtió su paso por Maestros de la Costura en el inicio de un universo propio lleno de color, referentes pop y mujeres icónicas, presenta mañana en el Centro Comercial Bonaire “Musas”, su primera colección de bolsos. Pero más allá de la moda, Navarrete habla de energía, de carácter, de sostenibilidad sin hipocresías y de esa necesidad casi vital de que la gente “se lo pase bien”. Entre risas, confesiones y algún que otro dardo a la industria, nos adelanta qué encontraremos en el evento y en qué momento creativo —y emocional— se encuentra.

Tú empezaste rompiendo moldes en Maestros de la Costura y desde entonces no has dejado de hacer moda, televisión, redes… ¿En qué momento vital te encuentras ahora, presentando esta colección “Musas”?

Pues mira, esta colección la hicimos en febrero del año pasado, después de anunciar que me retiraba, cosa que no he llevado a cabo. Creo que fue más un sueño que un hecho. Estaba pasando por un momento de agobio, de muchos programas que ahora están viendo la luz y la gente me dice: “Madre mía, tienes que estar agotado”. Cariño, eso ya se grabó, eso ya fue.

Y en medio de todo eso hice mi primera colección de bolsos. Yo quería que fuese algo que diese que hablar, que tuviera intención. Y se nos ocurrió esta idea de inspirarnos en las mujeres que forman parte de mi imaginario, de mi mundo, las que a mí me gustan. Para mí son lo más. Me encerraría en una isla con cualquiera de ellas y ya está.

Rosario, Alaska, Bibiana, La Terremoto… Son mujeres con mucho carácter y discurso. ¿Te ves reflejado en ellas?

En todas. Un día puedo ser Rossy, otro día puedo ser Nieves, otro día puedo ser Rosario. Todas a la vez.

En tu manera de hacer moda muchas veces hay personas concretas detrás. ¿Qué te interesa más: la estética en sí o la energía de quien la lleva?

Qué buena pregunta. Es un compendio de ambas cosas. Por un lado está la estética, claro, la imagen. Pero por otro está la energía. Yo conozco gente con mucho styling que luego es una sosaina. ¿Es el caso de las mujeres que a mí me inspiran? No. Ellas tienen las dos cosas: estética y energía. Y eso es lo que me interesa.

 

"Musas" de Eduardo Navarrete

A lo largo de tu carrera has vestido a grandes iconos mediáticos y también a gente anónima. ¿A quién te sigue haciendo más ilusión vestir?

A mí me encanta vestir a Nieves Álvarez, es el luxury máximo, me lo paso genial con ella. Pero luego ver a Alaska usando mis vestidos una y otra vez… Que se los ponga para un programa, para un cumpleaños, para lo que sea… eso para mí es la satisfacción. Mi satisfacción no es tener dinero ni propiedades ni una tienda enorme en Madrid. Es ver a la gente con mi ropa. Eso es lo que a mí se me cae el palo del sombrajo, como diseñador.

Valencia aparece una y otra vez en tu trayectoria. Más allá de lo laboral, ¿qué te une emocionalmente a la Comunitat Valenciana?

Aparte de haber estudiado en Barreira, de haber vivido en Valencia, me une mi familia, que está ahí, y grandes amigos con los que sigo teniendo relación desde aquella época. Y luego lugares míticos, como Deseo 54. Ir allí es como ir a México y no visitar la casa museo de Frida Kahlo. Pues igual.

En Bonaire participas también en una charla sobre moda y sostenibilidad. ¿Qué responsabilidad crees que tienen hoy los diseñadores frente al consumo desmedido?

Yo soy diseñador de autor, así que lo que hago ya se considera sostenible. No hago grandes producciones, no genero stock que luego sobra y acaba acumulado. Eso ya es una forma de responsabilidad. Siempre he fabricado en España, eso es kilómetro cero. Y sí, he intentado trabajar con tejidos reciclados, poliéster reciclado… Ahora es más fácil que antes. Pero también te digo: hay mucha hipocresía con este tema. No puedes ir a una gran cadena, encontrarte una camiseta roja y que te digan que es algodón orgánico. Cariño, ese tinte ya contamina más que todo lo que puedo contaminar yo en un año.

Alaska con su bolso "Musas" de Eduardo Navarrete.

Presentar una colección en un centro comercial, con acceso libre, rompe con la idea clásica del desfile elitista. ¿Te sigue gustando darle la vuelta a la industria?

Sí. Yo veo fenomenal el momento elitista de la moda, al que le guste que lo comparta. Pero eso no ha ido conmigo desde el principio. Mi marca se caracteriza por hacer presentaciones disruptivas, diferentes. He hecho desfiles con más de mil personas con libre acceso. Me gusta que la gente pueda verlo, que se lo pase bien. Eso es lo que a mí me va. Cada uno que haga lo que quiera, pero lo mío es eso.

Después de tantas colecciones y escenarios, ¿qué te sigue poniendo nervioso antes de presentar algo nuevo?

Cuando vaya a Bonaire me pondré nervioso antes de salir, seguro. Y me dirán: “¿Pero tú nervioso?” Y claro que sí. Ya no soy un chiquillo, aunque en mi mente siga teniendo 24 años. Ahora la gente me mira con otros ojos y ya hay que hacerlo bien. Siempre he querido hacerlo bien, pero ahora entiendo que hay fallitos que ya no se pueden pasar. Esos nervios se tienen y punto.

¿Qué se va a encontrar el público mañana en Bonaire?

Lo primero, que se van a pasar un buen rato. Toda la gente que ha venido a verme a otros centros comerciales se ha reído un montón, lo hemos pasado fenomenal. Ese es mi motor. Además vamos a proyectar el corto que hicimos sobre la colección, no es un documental, es un cortometraje donde salen todas ellas y se ve el making of de los bolsos. Es una mezcla muy Paquita Salas, nos ha quedado muy así. Y luego me pueden preguntar lo que quieran y hacerse fotos conmigo.

Centro Comercial Bonaire