La Generalitat Valenciana ha puesto en marcha un ambicioso plan de apoyo al sector agrario, con una inversión total de 76,7 millones de euros, destinado principalmente a la recuperación de las explotaciones agrícolas devastadas por las recientes riadas. El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, presentó este lunes las nuevas líneas de ayuda a las principales organizaciones profesionales agrarias y a la Federació de Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat Valenciana, subrayando el compromiso del gobierno autonómico con la reactivación del campo valenciano y el objetivo primordial de acelerar la recuperación de las explotaciones agrarias afectadas por las riadas.
El encuentro, celebrado en un ambiente de colaboración, contó con la presencia de destacadas figuras del ámbito agrario valenciano. Acompañando al conseller Barrachina estuvieron el secretario autonómico de Agricultura, Vicente Tejedo, y la directora general de Producción Agrícola y Ganadera, Mª Àngels Ramón-Llin. Por parte del sector, participaron el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado; el presidente de ASAJA Alicante, José Vicente Andreu; el secretario general de La Unió, Carles Peris; el secretario general de UPA, Ricardo Bayo; el secretario general de CCPV-COAG, Luis Fernando García; y el presidente de Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat Valenciana, Cirilo Arnandis. Esta amplia representación aseguró que las propuestas fueran discutidas con los actores clave del sector.
Ayuda directa para la replantación de cultivos leñosos
Una de las medidas más esperadas y de impacto inmediato es la ayuda directa de 6.000 euros por hectárea, previamente anunciada por el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. Esta iniciativa, que movilizará un total de 26,7 millones de euros, tiene como finalidad primordial sufragar la adquisición de plantones y los costes asociados a la replantación de cultivos leñosos en aquellas parcelas que sufrieron daños severos a causa de las inundaciones. El objetivo es restaurar el potencial productivo perdido y facilitar la pronta recuperación de las explotaciones.
Los beneficiarios de esta ayuda serán los titulares de explotaciones agrarias que cumplan con los siguientes criterios:
- Estar inscritos en el Registro de Explotaciones Agrícolas (REA).
- Contar con la existencia previa de cultivo leñoso en las parcelas afectadas.
- Demostrar la afección grave de las parcelas, lo cual se verificará mediante la comparación de imágenes aéreas tomadas antes y después del episodio de riadas.
- Comprometerse al mantenimiento de la inversión realizada durante un periodo mínimo de tres años.
La cuantía de 6.000 euros por hectárea estará vinculada a una densidad mínima de plantación y, de manera crucial, permitirá subvencionar las actuaciones que ya hayan sido realizadas desde que se produjo el evento de la riada, ofreciendo un alivio inmediato a los agricultores que ya iniciaron los trabajos de recuperación.
Inversión histórica en modernización de explotaciones agrarias
Complementando la ayuda directa, la Conselleria activará una segunda vía de apoyo a través de una nueva convocatoria de ayudas para la modernización de explotaciones agrarias. Esta línea, enmarcada dentro del Plan Estratégico de la PAC, se presenta con una dotación sin precedentes de 50 millones de euros, la cifra más elevada destinada a este fin hasta la fecha. Su publicación está prevista para las próximas semanas.
Esta convocatoria incluirá, entre las actuaciones subvencionables, la recuperación del potencial productivo de las explotaciones agrarias que hayan sido dañadas por una catástrofe natural, como las recientes riadas. Se busca no solo reparar, sino también impulsar la mejora y la eficiencia de las infraestructuras y procesos agrícolas.
Podrán acceder a esta línea de financiación los agricultores profesionales que cumplan con los siguientes requisitos:
- Ser titulares de explotaciones agrarias.
- Presentar un plan empresarial que se ajuste a los criterios de viabilidad y rentabilidad establecidos en la convocatoria.
- Estar debidamente inscritos en el Registro de Explotaciones Agrícolas (REA).
Para las parcelas que hayan sido gravemente afectadas, la ayuda podrá cubrir hasta el 80 % del coste total de la replantación, lo que representa un respaldo significativo. No obstante, los beneficiarios deberán comprometerse a mantener la inversión durante un periodo de cinco años.