La masificación turística no es un problema de falta de viajeros, sino de concentración. España lo sabe bien. Con más de 91 millones de visitantes internacionales en los once primeros meses del último año, el reto ya no pasa por atraer turismo, sino por gestionarlo de forma más inteligente y sostenible.
En ese contexto nace Cicerone, la plataforma de inteligencia turística desarrollada por la compañía iUrban, que se presenta como una herramienta clave para que las administraciones públicas recuperen el control sobre cómo se recomienda, se distribuye y se vive el turismo en sus territorios.
Durante FITUR 2026, desde Valencia Extra hemos podido conversar con Andrés Martínez, CEO y cofundador de iUrban, para conocer cómo esta IA de destino está transformando la gestión turística en municipios, diputaciones y destinos inteligentes.
Una plataforma pensada para quien gestiona destinos
Cicerone no es una aplicación turística al uso. Se trata de una plataforma integral que centraliza en un único sistema la atención al visitante, la gestión de contenidos, la analítica de datos y la inteligencia turística, pensada específicamente para la administración pública.
Registro de visitantes, CRM propio, chatbot multilingüe, portal turístico, informes y planificación inteligente conviven en una solución accesible y multicanal que permite responder a una pregunta clave para cualquier destino: quién nos visita, por qué y cómo se mueve. “No se trata de atraer más turistas, sino de atraer mejor turismo”, resume Andrés Martínez.
El asistente cognitivo: cuando la IA escucha al destino
Uno de los pilares de Cicerone es su Asistente Cognitivo, un chatbot capaz de atender a los visitantes en hasta 95 idiomas y presente en webs, redes sociales, oficinas físicas y códigos QR distribuidos por el territorio.
Pero su valor diferencial va más allá de resolver dudas. A diferencia de las inteligencias artificiales genéricas, que tienden a repetir los mismos itinerarios y lugares más populares, Cicerone se alimenta de información local validada por el propio destino. “Cuando viajas y preguntas a un local dónde comer, rara vez te recomienda lo más famoso. Eso es lo que buscamos replicar desde la web y la oficina de turismo”, explica Martínez.
Castellón: redistribuir el turismo del litoral al interior
Uno de los ejemplos más relevantes por cercanía es el de la Diputación de Castellón, donde Cicerone se utiliza para redistribuir flujos turísticos desde zonas altamente visitadas como Peñíscola o Benicàssim hacia municipios de interior menos conocidos. La plataforma actúa como un auténtico cicerone digital, recomendando rutas alternativas, patrimonio cultural, naturaleza y experiencias locales que hasta ahora quedaban fuera de los circuitos habituales. “Trabajamos con destinos muy turísticos para gestionar picos, pero también con diputaciones y mancomunidades para dar visibilidad a zonas que nunca han tenido turismo o lo han perdido”, señala el CEO de iUrban.
Datos, sensores y conocimiento histórico
Cicerone mueve flujos turísticos combinando conocimiento histórico y datos en tiempo real. Desde patrones de visitas acumulados durante años hasta sensores, cámaras municipales o incluso webcams de playas. “Sabemos, por ejemplo, a qué horas se masifican ciertos espacios por visitas escolares y podemos recomendar otros momentos. A veces no hace falta contar personas, basta con interpretar bien los datos”, apunta Martínez.
El resultado es una experiencia más fluida para el visitante y una gestión más sostenible del territorio.
Turismo accesible, inclusivo y personalizado
Otro de los ejes fundamentales de la plataforma es su apuesta por un turismo accesible para todos. Cicerone permite crear itinerarios adaptados, priorizando rutas con rampas, transporte adaptado y opciones de movilidad pensadas para personas con discapacidad motora o movilidad reducida.La accesibilidad, la personalización y la eliminación de barreras no son un añadido, sino parte del diseño de la plataforma.
De la Comunitat Valenciana al mundo
Aunque la Comunitat Valenciana es uno de los grandes laboratorios de Cicerone, el modelo ha despertado un creciente interés internacional. Actualmente, iUrban trabaja ya en nueve países, con especial presencia en Latinoamérica y Reino Unido.“España es el segundo país más visitado del mundo y nuestro modelo de gestión turística interesa fuera porque el problema de la concentración es global”, afirma el cofundador de iUrban.
¿Y si la IA fuera parte de la solución?
Mientras una de cada tres personas utiliza la IA para planificar sus viajes —contribuyendo, sin saberlo, a la masificación—, Cicerone propone darle la vuelta al enfoque: usar la inteligencia artificial para redistribuir y revitalizar destinos.Quizá el futuro del turismo no pase por atraer más viajeros, sino por guiarlos mejor. Y en ese camino, Cicerone quiere ser algo más que una herramienta tecnológica: quiere devolver la voz a los destinos.