Valencia vive este jueves una jornada marcada por vientos de intensidad excepcional que han superado los 110 km/h en algunos puntos de la ciudad y la provincia, dejando tras de sí árboles derribados, cortes en el transporte y más de 200 intervenciones de Bomberos en apenas unas horas. Los fuertes ráfagas, de corta duración pero extremadamente intensas, han alterado la rutina de miles de ciudadanos y obligado a subir el nivel de las alertas meteorológicas ya anunciadas y a adoptar medidas de seguridad.
En el transporte público, la línea C-1 de Cercanías entre Cullera y Silla ha quedado interrumpida tras la caída de un árbol sobre la vía, por lo que Renfe ha habilitado autobuses sustitutivos para los viajeros afectados. Por su parte, Metrovalencia ha registrado retrasos en las líneas 1, 2 y 7 entre las 14:30 y las 15:00 horas. El motivo ha sido el arrastre de plásticos derivado del vendaval, que ha afectado a parte de la catenaria en la estación de Sant Isidre, según ha informado Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV).
Alerta naranja
El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat (CCE) ha elevado a las 14.45 horas la alerta por viento a nivel naranja en el litoral norte de Valencia, mientras que otras zonas de la Comunitat Valenciana permanecen en amarillo. Por fenómenos costeros, el litoral de Alicante se mantiene en naranja y la costa sur de Castellón y litoral norte de Valencia en amarillo.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), este fenómeno corresponde a un “frente de racha”, que se produce cuando el aire frío que avanza choca con el aire cálido de la zona, generando ráfagas intensas de corta duración. En Valencia, las rachas se han incrementado de 15 km/h a 98 km/h en poco más de una hora, mientras que en la zona del aeropuerto de Manises se han registrado picos de 112 km/h, acompañados de un descenso de temperatura de más de 7 ºC y un aumento brusco de presión.
El frente de racha también ha provocado un giro del viento y precipitaciones casi inapreciables que han contribuido a la intensidad de las ráfagas. De hecho, durante la mañana, los Bomberos de Valencia han atendido más de 200 servicios relacionados con el viento, principalmente por caída de árboles, riesgo de desprendimientos de chapas, planchas, antenas y señales.
Como medida preventiva, el Ayuntamiento de Valencia ha cerrado parques, jardines y cementerios, y ha suspendido todas las actividades al aire libre organizadas por la Fundación Deportiva Municipal (FDM). Las autoridades insisten en extremar la precaución, evitar zonas expuestas y planificar con cuidado los desplazamientos durante toda la jornada.