El registro obligatorio para todos los Vehículos de Movilidad Personal implantado por la Dirección General de Tráfico (DGT) entró en vigor el pasado 30 de enero de 2026, afectando a más de cuatro millones de usuarios en España. Entre las dudas más comunes están cuánto cuesta inscribir un patinete en la DGT y qué pasos hay que seguir para hacerlo sin errores. A continuación, te explicamos todo lo que debes saber.
En primera instancia, cabe recordar que la normativa considera VMP a cualquier dispositivo con una o más ruedas, impulsado exclusivamente por un motor eléctrico y con una velocidad máxima de entre 6 y 25 kilómetros por hora. En esta definición no solo encajan los patinetes eléctricos más habituales, sino también monociclos, segways y otros vehículos similares que ya forman parte del tráfico diario en las ciudades.
El precio del registro es único. Inscribir un patinete eléctrico en la DGT tiene un coste de 8,67 euros, una tasa oficial que se paga una sola vez y que permite dar de alta el vehículo en el Registro Nacional de Vehículos. Tras completar el trámite, el patinete recibe un número de identificación único, con un formato similar al de una matrícula, que lo identifica de forma permanente.
A este importe hay que sumar otros posibles gastos asociados. Uno de ellos es la etiqueta identificativa, que se obtiene en oficinas autorizadas para expedir placas de matrícula. No existe un precio cerrado para esta pegatina, ya que cada establecimiento puede cobrar una cantidad distinta por su fabricación. Además, también desde enero de 2026, todos los VMP deben contar con un seguro obligatorio, cuyo coste depende de la compañía aseguradora y de las coberturas contratadas.
Registro, etiqueta y seguro: lo imprescindible para circular
Con la nueva regulación, un patinete eléctrico necesita cumplir tres requisitos básicos para poder circular legalmente. El primero es estar inscrito en la DGT, algo que se acredita con un certificado digital emitido por el propio organismo.
El segundo es llevar colocada la etiqueta identificativa, que debe ir en la parte trasera del patinete, bajo la luz posterior y a una altura mínima de cinco centímetros del suelo. El tercero es tener contratado el seguro obligatorio, cuya ausencia puede acarrear multas de entre 202 y 800 euros.
Una vez se obtiene el certificado de inscripción, el proceso se agiliza. Con ese documento se puede solicitar la etiqueta identificativa y contratar el seguro, cuya anotación en el registro se realiza de forma automática y telemática el mismo día de la contratación.
Patinetes nuevos y antiguos
La normativa distingue entre los patinetes adquiridos antes y después del 22 de enero de 2024. Los comprados a partir de esa fecha ya son considerados patinetes certificados, ya que cumplen los requisitos técnicos exigidos y llevan una placa de marcaje de fábrica con información como la velocidad máxima, el número de serie, la marca, el modelo y el número de certificación. En estos casos, la inscripción es rápida, ya que únicamente hay que aportar la documentación básica y pagar la tasa.
Los patinetes comprados antes de esa fecha no están certificados, pero la ley les concede un periodo transitorio. Podrán seguir circulando hasta el 22 de enero de 2027, siempre que estén inscritos en el registro y dispongan de seguro obligatorio. Para demostrar la propiedad, la DGT permite aportar documentación más flexible, como facturas de compra, fichas técnicas, fotografías del vehículo o cualquier documento que acredite que el patinete pertenece al solicitante. Eso sí, una vez superado ese plazo, estos dispositivos quedarán fuera de circulación de forma definitiva.
En cuanto a cómo realizar el trámite, la opción más rápida es la sede electrónica de la DGT, donde se rellena el formulario, se sube la documentación y se paga la tasa. También es posible hacerlo por teléfono, a través del 060, o delegarlo en un gestor administrativo, asumiendo en este caso un coste adicional. Además, la DGT trabaja para que en los próximos meses se pueda inscribir el patinete directamente en el momento de la compra o incluso a través de la aseguradora, facilitando aún más el proceso.