El precio del aceite sigue disparado. No solo la gasolina: el bloqueo del estrecho de Ormuz afecta al precio del transporte de otros productos, como ahora el aceite de oliva. Sumadas a las fuertes lluvias y a la inflación, estas circunstancias nos recuerdan a aquella pesadilla de principios de la guerra de Ucrania, cuando la botella de un litro podía superar con facilidad los 10 euros.
Asimismo, los expertos coinciden en que, con una oferta limitada por la difícil producción y una demanda alta, los precios del aceite de oliva vuelven a recordar a la época del «oro líquido». No obstante, aún nos encontramos en un escenario lejano al de 2023, con un precio medio de 5 euros la botella de un litro.
De manera paralela, las constantes lluvias de los meses de invierno provocaron que la cantidad y la calidad del cultivo quedaran en duda. Con todo ello, existe el temor de que los precios sigan al alza, con una tendencia que no vislumbra un tope.
Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación explican que el escenario es bien distinto: la producción es suficiente como para compensar las necesidades tanto del país como de las exportaciones. El ministro, Luis Planas, comenta que la tensión en los precios sigue manteniendo cierta estabilidad, lo que compensa la demanda a un coste moderado y un salario justo para los jornaleros.
El aceite de oliva, el producto más robado en supermercados
Y es que, dado su precio y su necesidad para la cocina de muchos platos de nuestra gastronomía, ahora es el bien más hurtado en los supermercados. Desde criminales multirreincidentes hasta bandas organizadas se dedican a robar el nuevo «oro líquido» de los estantes.
En total, se calcula que un 1,1 % de la facturación de estas cadenas corresponde a los hurtos, tanto internos como externos. Por ello, desde dentro de las instalaciones y en las cadenas de distribución han aumentado los operativos de seguridad.
Entre las medidas implantadas por los supermercados se encuentran la instalación de collarines de seguridad, el traslado de los productos a zonas vigiladas o su retirada de los lineales. Asimismo, se instalan nuevos sistemas de tecnología avanzada de monitorización para cada unidad, de manera que se evite su salida no autorizada.
Y, de acuerdo con los datos ofrecidos por Checkpoint Systems, los productos más robados por incidencia, según sus categorías, son:
Alimentación y bebidas:
- Aceites - 81 %
- Conservas/ahumados - 81 %
- Embutidos - 69 %
- Quesos - 69 %
- Vinos y licores - 56 %
Cuidado personal y belleza:
- Fragancias y colonias - 63 %
- Protectores solares - 56 %
- Cuchillas de afeitar - 56 %
- Maquillaje - 50 %
- Cuidado facial - 50 %
Cuidado para la mascota:
- Collares antiparasitarios - 100 %
- Alimentación seca (pienso) - 87 %
- Alimentación húmeda - 87 %
- Accesorios - 80 %
Textil, ropa y complementos de moda:
- Ropa interior - 60 %
- Calzado - 60 %
- Accesorios de moda - 60 %
- Abrigos, cazadoras, chaquetas - 50 %
- Partes de abajo (pantalones, faldas) - 50 %
Electrónica:
- Auriculares - 89 %
- Smartphones - 56 %
- Cargadores - 44 %
- Videojuegos - 33 %
- Ordenadores portátiles - 33 %
Hogar, decoración y menaje:
- Cubiertos - 83 %
- Platos, cuencos, ensaladeras, tazas - 83 %
- Cazos, sartenes - 50 %
- Lámparas - 50 %
- Textiles de decoración - 50 %
Bricolaje:
- Bombillas - 100 %
- Pilas y baterías - 80 %
- Herramientas manuales o eléctricas - 80 %
- Enchufes - 60 %
- Brocas - 40 %