Cultura

El Cristo yacente de Paiporta regresa restaurado tras los devastadores efectos de la DANA de 2024

La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades, a través del IVCR+i, devuelve la venerada imagen a la iglesia de San Jorge Mártir, simbolizando la recuperación del patrimonio cultural valenciano.

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Cristo de Paiporta

La comunidad de Paiporta celebra un hito significativo en la recuperación de su patrimonio cultural: la imagen del Cristo Yacente ha sido devuelta a la iglesia de San Jorge Mártir. Esta restitución se produce tras un exhaustivo proceso de restauración llevado a cabo por el Institut Valencià de Conservació, Restauración i Investigació (IVCR+i), después de que la obra sufriera graves daños a causa de la DANA de octubre de 2024.

La consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, se desplazó personalmente hasta el templo para presenciar la entrega. Durante su visita, Ortí destacó que, aunque el IVCR+i ya había restaurado previamente tres imágenes procedentes de Picanya, "esta es la primera obra del municipio de Paiporta que regresa completamente restaurada". La consellera enfatizó la "importancia simbólica y patrimonial de la restauración dentro del conjunto de intervenciones realizadas tras la riada", subrayando el compromiso de la Generalitat con la preservación del legado artístico valenciano.

El retorno de esta emblemática escultura, que coincide estratégicamente con la celebración de la Semana Santa, no solo representa una recuperación material, sino también un profundo significado emocional para los habitantes de Paiporta, al ser una obra profundamente arraigada en su identidad y devoción.

Un símbolo de recuperación para Paiporta

La vuelta del Cristo Yacente es un claro indicio del progreso en la reconstrucción del patrimonio afectado por la catástrofe natural. Carmen Ortí afirmó que su regreso "marca un paso fundamental dentro del proceso de retorno de las imágenes de Paiporta y Picanya afectadas por la dana y reafirma el compromiso de la Generalitat con la protección del patrimonio cultural valenciano". Esta acción se enmarca en la segunda fase de un ambicioso programa de intervención sobre el patrimonio escultórico dañado por la DANA de 2024, desarrollado íntegramente por el IVCR+i.

La DANA, que azotó la región en octubre de 2024, dejó un rastro de destrucción, afectando gravemente numerosas obras de arte sacro. La rápida actuación de la Conselleria y el IVCR+i ha sido crucial para mitigar los daños y asegurar la pronta recuperación de estas piezas de valor incalculable para la cultura y la fe valencianas.

Estado inicial y diagnóstico de la obra

Cuando la imagen del Cristo Yacente fue recibida en las instalaciones del IVCR+i el 25 de julio de 2025, su estado reflejaba vívidamente los estragos del desastre natural. La escultura estaba completamente cubierta por una densa capa de lodo y suciedad, con acumulaciones significativas en los pliegues de la vestimenta y en diversas cavidades. A pesar de la magnitud de la inundación, la estructura de madera subyacente mostró una notable resistencia, presentando daños mínimos.

Los técnicos del IVCR+i detectaron una pequeña pérdida volumétrica en una falange de la mano derecha del Cristo. Además, se observaron pérdidas puntuales de la película pictórica y un área de descohesión en el estrato pictórico del muslo derecho, evidenciando la necesidad de una intervención especializada y meticulosa para devolverle su esplendor original.

El minucioso proceso de restauración

La intervención sobre el Cristo Yacente fue un proceso complejo y riguroso, que comenzó con una fase exhaustiva de documentación y análisis. Los expertos realizaron:

  • Una documentación fotográfica detallada para registrar el estado inicial de la obra.
  • Estudios fisicoquímicos para identificar los materiales constitutivos de la escultura y su policromía.
  • Un escaneado 3D, tanto antes como después de la restauración, para obtener un registro preciso de la morfología y las alteraciones.

El proceso de limpieza fue la etapa más delicada y laboriosa, ejecutada en dos fases diferenciadas:

  • Una primera limpieza mecánica, destinada a eliminar los depósitos de lodo y suciedad más densos y adheridos a la superficie.
  • Una segunda limpieza fisicoquímica, cuidadosamente aplicada para retirar la suciedad residual sin comprometer la integridad de la policromía original.

Posteriormente, se procedió a la consolidación del estrato pictórico en las zonas donde se había detectado descohesión. La pequeña pérdida volumétrica en la falange de la mano derecha del Cristo fue reintegrada con precisión. Finalmente, se estucaron las pérdidas de película pictórica y se llevó a cabo la reintegración cromática en dos etapas: un primer entonado con colores al agua y un retoque final con colores al barniz. El proceso concluyó con la aplicación de un barnizado puntual, utilizando una resina sintética estable de bajo peso molecular, para proteger y realzar la obra restaurada.