Medio ambiente

La Diputación de Valencia asume la gestión de la EDAR Camp de Túria I para fortalecer el servicio hídrico provincial

La planta depuradora, vital para 75.000 residentes y empresas de la comarca, se integra plenamente en el sistema del Ciclo Integral del Agua tras la solicitud de los municipios y la Mancomunitat.

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Visita EDAR Camp de Turia I

La Diputación de València ha formalizado la adquisición de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Camp de Túria I, una infraestructura clave que hasta ahora era gestionada por la Mancomunitat Camp de Túria. Esta decisión estratégica asegura su completa integración en el servicio provincial del Ciclo Integral del Agua, marcando un paso fundamental hacia la garantía de la calidad y continuidad del saneamiento en la región. La resolución, aprobada de forma definitiva por el pleno de la Mancomunitat este mismo mes de marzo, implica que la instalación pasará a formar parte del dominio público provincial.

Con esta incorporación, la EDAR Camp de Túria I se sumará al sistema de gestión técnica y operativa coordinado por la Diputación de València, lo que reforzará la prestación de un servicio esencial para los municipios de Benaguasil, Benissanó, Llíria y La Pobla de Vallbona, además de distritos específicos de L'Eliana. Esta planta es crucial para aproximadamente 75.000 habitantes, incluyendo vecinos, industrias y comercios de estas localidades, depurando diariamente unos 10.000 metros cúbicos de agua, lo que equivale a cerca de 3,5 hectómetros cúbicos al año.

Compromiso con la eficiencia y la sostenibilidad

Paco Comes, el diputado del Ciclo Integral del Agua, ha enfatizado la trascendencia de este procedimiento, declarando que, con esta acción, "la Diputación cumple con su misión, asegurar que todos los municipios, grandes y pequeños, cuenten con servicios esenciales prestados con solvencia, eficiencia y continuidad". Esta afirmación subraya el compromiso de la corporación provincial con el bienestar de sus ciudadanos y la protección del entorno natural. Comes también destacó que la Diputación otorga "estabilidad a una infraestructura clave para la comarca, y reforzamos nuestro compromiso con la sostenibilidad y la protección del medio ambiente". La gestión centralizada por parte de la Diputación permite una mayor inversión en tecnología, mantenimiento preventivo y personal cualificado, elementos fundamentales para el correcto funcionamiento de una instalación de esta envergadura y para el cumplimiento de las estrictas normativas ambientales vigentes.

Un traspaso necesario para garantizar la continuidad

El proceso de traspaso culmina un expediente que se inició en 2022, impulsado por la solicitud conjunta de los ayuntamientos implicados y de la propia Mancomunitat Camp de Túria. Las entidades locales habían expresado su incapacidad para seguir asumiendo la explotación de una infraestructura que opera 24 horas al día, los siete días de la semana, y cuyo cumplimiento ambiental exige una elevada especialización técnica y recursos materiales considerables. La complejidad de la gestión de una EDAR, que incluye desde el monitoreo constante de parámetros de calidad del agua hasta la gestión de residuos y la adaptación a nuevas regulaciones, superaba las capacidades de la Mancomunitat. La resolución favorable de este procedimiento garantiza, por tanto, la estabilidad, seguridad y solvencia del servicio de depuración para toda la comarca, evitando posibles interrupciones o deficiencias en un servicio tan crítico.

Estado óptimo y trayectoria de la EDAR Camp de Túria I

La Estación Depuradora Camp de Túria I, que inició sus operaciones en 1992 y ha sido gestionada desde entonces por Egevasa, ha demostrado un rendimiento excepcional a lo largo de su trayectoria. Según los informes técnicos detallados que forman parte del expediente de traspaso, la instalación presenta un estado óptimo de funcionamiento y mantenimiento. Este hecho es crucial, ya que asegura que la Diputación recibe una infraestructura en perfectas condiciones operativas. Además, la planta ha superado con éxito todos los controles ambientales y normativos durante los últimos años, lo que certifica su eficiencia y su respeto por el medio ambiente. Los informes de conformidad de 2026, elaborados por los técnicos de la Diputación de València, avalan tanto su rendimiento depurador como la coherencia y justificación de sus costes de explotación, lo que proporciona una base sólida para su futura gestión.

Consolidación de un modelo de gestión integral

Con esta integración estratégica, la Diputación de València no solo resuelve una necesidad puntual, sino que también consolida un modelo provincial de gestión del ciclo del agua. Este modelo se fundamenta en pilares esenciales como la cooperación interadministrativa, fomentando la colaboración entre diferentes niveles de gobierno para optimizar recursos y servicios. Asimismo, se basa en la eficiencia técnica, aplicando las mejores prácticas y tecnologías disponibles para garantizar la máxima calidad en la depuración y el suministro. La optimización de recursos es otro componente clave, buscando la máxima rentabilidad social y ambiental de cada inversión. Este enfoque está firmemente alineado con los principios de sostenibilidad, promoviendo un uso responsable del agua; la economía circular, buscando reutilizar y valorizar los recursos hídricos; y la protección de las masas de agua continentales, asegurando la salud de los ecosistemas acuáticos de la provincia. La Diputación, a través de estas acciones, reafirma su liderazgo en la gestión hídrica, proyectando un futuro más seguro y sostenible para el agua en la provincia de Valencia.