Cada Domingo de Resurrección, Torrent se convierte en el escenario de uno de los actos más emblemáticos y singulares de toda la Semana Santa valenciana. El Encuentro Glorioso no es una procesión al uso, sino una representación cargada de simbolismo con siglos de historia a sus espaldas. Este año, el nombre de la protagonista es Inmaculada Puchades Vallejo, designada como Reina del Encuentro 2026.
El origen de esta celebración se remonta al siglo XVI y está profundamente vinculado a la figura de Germana de Foix, virreina de Valencia y posteriormente esposa de Fernando el Católico. La tradición sostiene que visitó en diversas ocasiones Torrent y que fue ella misma quien presidía el Encuentro entre la Virgen y Cristo Resucitado.
Ante la posibilidad de no poder asistir en determinadas ocasiones, decidió que una joven de la localidad la representara. De esta decisión nace la figura de la Reina del Encuentro y Ángel de Resurrección, un elemento diferenciador que convierte este acto en único en toda España y que se ha mantenido sin interrupciones a lo largo de los siglos.
Un legado documentado desde hace siglos
Los archivos municipales de Torrent recogen referencias al Encuentro Glorioso desde principios del siglo XVII, lo que confirma que ya entonces era una tradición consolidada. Sin embargo, su origen podría ser anterior, vinculado a la Cofradía de la Soledad, una agrupación del siglo XVI hoy desaparecida que organizaba los primeros actos de Semana Santa en la localidad.
A lo largo del tiempo, esta celebración ha atravesado distintas etapas. Durante la Guerra Civil los actos dejaron de celebrarse, pero en la posguerra se retomaron con fuerza. Fue entonces cuando muchas de las actuales hermandades comenzaron a consolidarse, impulsando una recuperación progresiva de la Semana Santa torrentina.
En la actualidad, la organización del Encuentro Glorioso recae en la Hermandad de la Vera-Cruz y Cristo Resucitado, que coordina a las cofradías participantes y mantiene el desarrollo tradicional del acto, respetando su estructura histórica. El reconocimiento oficial llegó en 2019, cuando fue declarado Fiesta de Interés Turístico de la Comunitat Valenciana.
Así se desarrolla el Encuentro Glorioso
El acto central tiene lugar el Domingo de Resurrección y comienza a las 09:00 horas con la concentración de las hermandades en dos puntos clave de la ciudad. Por un lado, la Parroquia de Monte Sión acoge a la Reina del Encuentro, el Ángel de Resurrección, la Virgen de Monte Sión y parte de las cofradías. Por otro, la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora reúne al resto de hermandades junto a la imagen de Cristo Resucitado y las autoridades eclesiásticas.
En total, participan 17 de las 18 hermandades de Torren. Esta distribución inicial da lugar a dos recorridos simultáneos que avanzan por diferentes calles del municipio. Desde Monte Sión, el recorrido discurre principalmente por la calle Fray Luis Amigó, conocida como calle del Convento, mientras que desde la Iglesia de la Asunción el itinerario atraviesa distintas vías hasta desembocar en la calle Mayor. Ambos recorridos están diseñados para confluir de forma sincronizada en la Plaza Mayor.
El instante más esperado tiene lugar frente a la Torre de Torrent, donde se produce el encuentro entre la imagen de Cristo Resucitado y la Virgen de Monte Sión. Una corneta marca el silencio y da paso al momento culminante. Es entonces cuando se abre la denominada “Carxofa”, un artefacto situado en altura que, al desplegarse, libera cientos de papeles de colores conocidos como “aleluyas”. En ellos se recogen versos que hacen referencia a anécdotas y acontecimientos del último año, aportando un componente popular y cercano a la celebración.
Tras este momento, las hermandades, acompañadas por bandas de tambores y cornetas, se dirigen a la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, donde se celebra la misa mayor. Este acto religioso pone el broche litúrgico al Encuentro Glorioso. Una vez finalizada la eucaristía, es tradición acompañar a la Reina del Encuentro y al Ángel de Resurrección hasta la Parroquia de Monte Sión.