La ciudad de Torrent vivió este viernes un acto histórico y muy emotivo con la bendición y colocación de la primera piedra del nuevo Templo Parroquial de San Juan Bosco. Se trata de un proyecto largamente esperado por la comunidad parroquial y por la ciudad, que abre una nueva etapa tras más de cinco décadas de esfuerzo, constancia y fe compartida.
El acto litúrgico se celebró a las 19:00 horas en la Iglesia Parroquial de San Juan Bosco y estuvo presidido por el arzobispo de Valencia, Enrique Benavent Vidal, acompañado por el párroco José Luis Viguer. También asistió la alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, junto a miembros del equipo de gobierno municipal, representantes de la comunidad parroquial y numerosos vecinos y vecinas.
La ceremonia tuvo un significado especial al celebrarse en vísperas de la festividad de San Juan Bosco, titular de la parroquia, y en el marco de la visita pastoral que el arzobispo está realizando en distintas parroquias de l’Horta Sud.
Un gesto cargado de memoria, fe y futuro
La colocación de esta primera piedra simboliza la culminación de un sueño iniciado en 1974, cuando la parroquia comenzó su andadura en un modesto bajo de la Avenida al Vedat. Desde entonces, generaciones de fieles han mantenido viva la comunidad parroquial durante más de 50 años.
A lo largo de su historia, la parroquia ha contado con el impulso y la dedicación de distintos párrocos. Desde su primer responsable, el torrentino Juan Fernández Mora (†), impulsor del proyecto, hasta Agustín Alcalde Pardo y Luis Miguel Cerda Ferri, todos ellos dejaron una huella profunda en la vida pastoral y comunitaria. En la actualidad, bajo la responsabilidad de José Luis Viguer Sánchez, la comunidad afronta una nueva etapa marcada por el inicio de la construcción del templo definitivo.
El nuevo edificio se levantará en la zona de la Marxadella, con su fachada principal orientada hacia la calle Padre Méndez, y está concebido como un espacio abierto, cercano e integrado en la vida del barrio y de la ciudad.
Un proyecto que nace de la comunidad
Durante su intervención, el párroco José Luis Viguer agradeció el apoyo recibido a lo largo de los años y animó a la comunidad a seguir caminando unida en esta nueva etapa. Recordó que desde los primeros locales en la Avenida al Vedat, generaciones de fieles han sostenido la vida parroquial con esfuerzo y compromiso, y subrayó que este proyecto es la culminación del sueño iniciado por Juan Fernández Mora y continuado por quienes le sucedieron.
Viguer destacó que no se trata solo de construir un edificio, sino de crear un espacio de encuentro con Dios, de fe y de servicio para las generaciones presentes y futuras, y pidió la implicación de todos para hacer realidad este templo.
El respaldo del Ayuntamiento y el valor simbólico del acto
La alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, intervino con un discurso cercano y emotivo, en el que habló tanto como representante institucional como desde su vivencia personal. Señaló que esta parroquia forma parte de la vida de muchas personas de Torrent y recordó que la Iglesia no son los edificios, sino la comunidad que se reúne, se ayuda y se acompaña.
Folgado subrayó que los cimientos del templo están hechos del esfuerzo y del corazón de muchos torrentinos que durante más de 50 años han mantenido vivo este sueño. Añadió que la ciudad puede sentirse orgullosa de este proyecto, que nace del compromiso colectivo, la fe y el trabajo de toda una comunidad. “Hoy colocamos una primera piedra que es memoria del pasado, compromiso con el presente y esperanza para las generaciones futuras”, afirmó.
Durante el acto se firmó el documento de la primera piedra, que fue depositado en los cimientos del futuro templo como testimonio para la memoria histórica de la parroquia.
Un camino largo hasta llegar a este momento
El acto sirvió también para repasar los principales hitos del proyecto. En septiembre de 2001 se formalizó la adquisición del suelo gracias a la colaboración del Arciprestazgo de Torrent y a una permuta de terrenos con el Ayuntamiento. En junio de 2003 se colocó la primera piedra del Centro Parroquial San Juan Bosco, en un acto presidido por el entonces arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco (†).
Más recientemente, en 2003 se dio un paso decisivo con la colocación de la primera piedra de los locales parroquiales, y en octubre de 2024 se presentó públicamente el proyecto del nuevo templo, despertando una gran ilusión entre los asistentes.
El proyecto ha seguido todos los trámites administrativos necesarios y fue aprobado por unanimidad en el Pleno del Ayuntamiento de Torrent el 3 de julio de 2025, lo que refleja el amplio consenso institucional y social que lo rodea.
La Comisión Protemplo, clave en la nueva etapa
Durante el acto también se destacó la creación de la Comisión Protemplo, encargada de acompañar y coordinar esta nueva fase del proyecto. Está presidida por el párroco José Luis Viguer Sánchez y formada por un equipo multidisciplinar que aportará experiencia y rigor en los ámbitos económico, administrativo, técnico y de comunicación.
Una Eucaristía para dar gracias y mirar al futuro
Tras la bendición y colocación de la primera piedra, se celebró la Eucaristía presidida por el arzobispo de Valencia, en la que la comunidad parroquial compartió un momento de oración y acción de gracias.
Durante la homilía, Enrique Benavent Vidal subrayó que la Iglesia es una realidad viva que se construye con personas antes que con piedras. Recordó que este acto es un momento de gratitud y de reconocimiento a todos los que han trabajado no solo por levantar un templo material, sino por construir una comunidad cristiana viva y acogedora.
El arzobispo destacó también el espíritu de San Juan Bosco, recordando que su camino puede resumirse en una frase: “Todo lo hice con amor”.
Un nuevo capítulo para la parroquia y para Torrent
La Parroquia de San Juan Bosco inicia así una nueva etapa, asentando los cimientos de un templo que aspira a ser mucho más que un edificio: un espacio de encuentro con Dios, de fe compartida y de servicio a la ciudad, inspirado en el espíritu cercano y educativo de San Juan Bosco.