Imagina detenerte frente a una estatua en mitad de la Gran Vía Marqués del Túria, sacar el móvil y ver, superpuesta sobre la realidad, una reconstrucción virtual del monumento con toda su historia desplegada en pantalla. Eso es, en esencia, lo que propone E-Place Heritage, el proyecto piloto que el Ayuntamiento de València está testando a través de su Sandbox Urbano y que promete cambiar la forma en que ciudadanos y turistas se relacionan con el patrimonio histórico de la ciudad.
Un gemelo digital para cada monumento
El proyecto, impulsado por la startup valenciana Baukunst, especializada en arquitectura y patrimonio virtual, combina tres tecnologías que hasta hace poco parecían reservadas a laboratorios o videojuegos: geolocalización, realidad aumentada y los llamados 'gemelos digitales', que son réplicas virtuales de alta resolución de edificios, esculturas y elementos patrimoniales. La plataforma digitaliza los monumentos de la ciudad y permite a cualquier persona acceder desde su teléfono a contenidos enriquecidos, reconstrucciones virtuales e información contextual vinculada a cada punto de interés.
Los primeros monumentos en sumarse al piloto son el dedicado al poeta Teodoro Llorente, en la Gran Vía Marqués del Túria, y la estatua de Pallas Atenea en la avenida Blasco Ibáñez. Dos piezas que, para la mayoría de los valencianos, forman parte del paisaje cotidiano sin que se les preste demasiada atención. Con E-Place Heritage, ese monumento de fondo de paseo puede convertirse en el punto de partida de una experiencia cultural inmersiva.
Detrás del proyecto está Adolfo Bartolomé Ibáñez, fundador de Baukunst y de E-Place Heritage, quien lleva años defendiendo un modelo de "economía circular sobre el valor digital del patrimonio" aplicado a ayuntamientos y organizaciones públicas y privadas. Su enfoque se articula en tres líneas: preservación, divulgación y gestión digital. La preservación se canaliza a través de bibliotecas tridimensionales que permiten no solo conservar el patrimonio, sino también replicarlo en caso de pérdida o daños. Una lección que, por cierto, el mundo aprendió de la forma más dura en 2018, cuando un incendio devastó el Museo Nacional de Brasil y destruyó para siempre gran parte de sus más de 20 millones de piezas.
La ciudad como galería de arte urbano
Más allá de la conservación, la plataforma apunta a transformar los propios itinerarios por la ciudad. E-Place Heritage trabaja en la divulgación del patrimonio mediante aplicaciones de realidad aumentada de carácter innovador, usando las copias digitales para crear nuevas experiencias para la ciudadanía, con rutas virtuales. La idea no es menor: en lugar de reservar la cultura para el interior de un museo, el proyecto convierte las calles de València en una galería al aire libre que cualquiera puede explorar a su ritmo y con su propio teléfono.
La plataforma también pone a disposición de investigadores, instituciones culturales y entidades educativas repositorios digitales tridimensionales, abriendo una vía de uso académico y científico que va mucho más allá del turismo. La startup ha desarrollado una aplicación de tecnologías de escalado y reproducción, aplicada a cualquier tipo de edificio, monumento, obra de arte u objeto, cuyas copias digitales quedan almacenadas en 'bibliotecas online'.
Innovación con respaldo institucional
El Ayuntamiento de València ha habilitado su Sandbox Urbano —un espacio de prueba real para soluciones tecnológicas en entorno urbano— para que E-Place Heritage pueda testarse directamente en la ciudad. La concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones, Paula Llobet, ha respaldado la iniciativa con un mensaje claro sobre el papel de la tecnología en la gestión cultural:
"Este proyecto demuestra cómo la colaboración entre el ecosistema emprendedor y la administración pública puede generar soluciones innovadoras con impacto real en ámbitos tan importantes como la cultura, el turismo sostenible y la conservación del patrimonio." - Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de València
El reconocimiento institucional no se limita al respaldo municipal. E-Place Heritage fue premiado en la última edición de los galardones València Innovation Capital en la categoría de turismo sostenible, un reconocimiento que valora su capacidad para combinar innovación tecnológica, preservación cultural y desarrollo económico. El proyecto también fue seleccionado y acelerado en el programa Col·lab, la aceleradora pública de triple impacto del centro de innovación Las Naves.
El patrimonio, al alcance del bolsillo
Hay algo casi paradójico en la propuesta: una ciudad con siglos de historia necesita tecnología de vanguardia para que sus propios vecinos redescubran lo que tienen delante de los ojos cada día. Los objetivos del proyecto van más allá del turismo: aumentan la participación ciudadana, fortalecen la conciencia del patrimonio, democratizan su acceso y contribuyen a darlo a conocer. En un contexto en el que el turismo de masas presiona sobre los centros históricos de muchas ciudades europeas, apostar por un modelo cultural más distribuido, sostenible e inclusivo no es solo una buena idea: es una necesidad.
València lleva años posicionándose como referente europeo en innovación urbana, y proyectos como E-Place Heritage ilustran bien esa apuesta: no se trata de tecnología por la tecnología, sino de ponerla al servicio de algo tan antiguo y valioso como la memoria colectiva de una ciudad. Si el piloto confirma su potencial, lo que hoy se prueba en dos estatuas podría terminar extendiendo una red invisible de cultura digital por cada rincón del patrimonio valenciano.


