La LGTBIfobia muestra la necesidad de seguir luchando por los derechos del colectivo ahora más que nunca

El col·lectiu LGTBI ha sigut diana de diversos atacs en els últims mesos

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Manifestación samuel valencia
Manifestación samuel valencia

LGTBIfobia. Término que hace referencia al rechazo a la población lesbiana, gay, trans, bisexual e intersexual. Pero, en pleno siglo 2021, ¿no debería haberse borrado del imaginario colectivo y social esta palabra? La realidad es otra muy diferente, ya que solo en lo que llevamos de año, Orienta, la oficina LGTBI de la Generalitat Valenciana que gestiona Lambda, ya ha atendido a un número muy elevado de víctimas de delitos de odio, según afirma Marta Bofí, trabajadora social de ese departamento. La última agresión el pasado fin de semana a un joven estudiante de 21 años que fue insultado y golpeado por una decena de personas en una zona próxima a la avenida Blasco Ibáñez. Insultos y golpes que también recibió un chico de 17 años hace menos de un mes durante la noche de San Juan en la ciudad de València cuando iba cogido de la mano con un amigo en la plaza de Honduras.

"Hemos notado un repunte bastante fuerte de incidentes que podrían ser catalogados como delitos de odio y nos preocupa bastante", alerta Bofí. En la calle, el odio hacia las personas del colectivo sigue latente, algo que, asegura, ocurre también en las instituciones y administraciones públicas. Por ello, Marta Bofí defiende la necesidad de "incorporar la perspectiva LGTBI" a la hora de diseñar las políticas tanto a nivel estatal, autonómico y local y asegurar que se tengan en cuenta todas las personas que forman parte del colectivo.

Por su parte, Fran Ferri, diputado autonómico de Compromís en las Cortes, señala que en primer lugar se deberían eliminar "las actitudes homófobas tanto de las instituciones públicas como de los parlamentos", así como frenar a determinados grupos políticos como VOX que tachan de lobby al movimiento LGTBI deshumanizando y fomentando el odio hacia sus miembros. "Lo que buscamos desde el movimiento es sentirnos seguros como cualquier otra persona y salir a la calle o de fiesta sin miedo a no poder volver a casa", explica el político.

Fran Ferri, diputado autonómico de Compromís en las Cortes.

Del mismo modo, Ferri recuerda la apuesta de las instituciones valencianas por los derechos LGTBI con el impulso de dos leyes. En concreto, la Ley de Igualdad de las personas LGTBI de 2018, que fomentó la creación del servicio de asesoramiento Orienta; y la Ley integral de Reconocimiento del Derecho a la Identidad y a la Expresión de Género de 2017, más conocida como ‘ley trans' y que buscaba proporcionar reconocimiento y protección a las personas trans especialmente en el ámbito educativo, laboral y también sanitario.

"Cualquier agresión tiene que ser denunciada y llevada directamente a los tribunales"

Desde Orienta, se ha calculado que solo entre el 3 y el 5% de las víctimas denuncian en caso de agresión y la Federación Estatal LGTB (FELGTB) publica que menos del 15% de las agresiones LGTBI fóbicas se ponen en conocimiento policial. Tal y como expone Fran Ferri, las razones que llevan a una víctima a no denunciar son múltiples: desde tener la creencia que finalmente los culpables no pagarán por el delito de odio, hasta el miedo de "sufrir una doble discriminación" al acudir a los cuerpos de policía.

Marta Bofí apunta que, a pesar de que desde el servicio Orienta siempre se aconseja a la persona afectada que la agresión llegue a las autoridades, "muchas veces cuando van a denunciar no hay un entorno de seguridad". Para que ese entorno de seguridad esté garantizado, resulta esencial que los profesionales de los poderes públicos conozcan la realidad del colectivo LGTBI y estén familiarizados con su terminología. "Es fundamental que haya una formación y sensibilización especifica para que la persona sepa que sus derechos van a estar garantizados y que cuando una victima acude a un centro de salud o comisaríalo percibacomo un ambiente seguro", recalca la trabajadora social.Además, el respeto hacia su identidad de género u orientación sexual es una condición indispensable para conseguir que la persona que ha sido perjudicada "establezca un vínculo con quien está recogiendo la información de la agresión".

No obstante, el diputado de Compromís recalca la necesidad de que esta formación específica en materia LGTBI -y que se desarrolla a través del Instituto Valenciano de Seguridad Pública y Emergencias (IVASPE)- sea obligatoria y no voluntaria "como está siendo hasta ahora" para que así también llegue a los profesionales con más antigüedad. A su vez, Ferri señala la creación de cuerpos específicos integrados por agentes que sí son expertos en delitos de odio y que se han implantado en poblaciones de más de 20.000 habitantes.

La educación como elemento clave en la lucha contra la LGTBIfobia

Si desde bien pequeños, se inculca a los niños y niñas los valores de igualdad y respeto hacia las personas LGTBI, llegará un momento que las actitudes de aversión hacia este colectivo disminuirán e incluso desaparecerán. Por este motivo, las jornadas de formación, tanto al alumnado como al profesorado, que la asociación Lambda imparte en colegios e institutos son cada vez más necesarias. Pero, su escenario de actuación no se limita a los centros educativos, sino que también desempeña labores didácticas en cuerpos de policía o la sección de servicios sociales de cualquier localidad, así lo detalla Marta Bofí.

Asimismo, Ferri subraya que gracias a la ‘ley LGTBI’ y la ‘ley trans’, los centros docentes tuvieron que introducir en el currículum educativo un protocolo de actuación diseñado para tratar los casos de LGTBIfobia en las aulas. No obstante, critica que las charlas y jornadas de formación, en muchas ocasiones, se producen cuando ya se ha detectado una situación de este tipo, mientras que deberían desarrollarse "de forma preventiva" y con el objetivo de que "el propio alumnado LGTBI sepan que lo que sienten o son es normal", reflexiona.

Justicia para Samuel

Al grito de ‘Ací estem, nosaltres no matem!’ y ‘No hay diferencia, esto también es violencia’ se congregaron ayer lunes a las 20 horas de la tarde centenares de personas en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia para pedir justicia para Samuel Luiz, el joven de 24 años asesinado el pasado sábado en A Coruña por un grupo de unas quince personas. Los agresores le propinaron una paliza al mismo tiempo que le gritaban ‘maricón de mierda’ y finalmente la víctima falleció a las dos horas en el Hospital de A Coruña. Por el momento, hay una investigación abierta para tratar de aclarar los hechos y detener a los presuntos responsables de su muerte; aunque se mantienen abiertas las todas las vías de investigación y todavía no hasido confirmado por fuentes policiales que el crimen haya sido una muestra de LGTBIfobia.

Manifestación en la Plaza del Ayuntamiento de València en repulsa por el asesinato de Samuel Laiz

No solo en València, sino que las concentraciones en señal de protesta por el asesinato también se produjeronde forma simultánea en muchas ciudades españolas como Madrid o Barcelona. En la ciudad de A Coruña, miles de personas se reunieron en la plaza de María Pita donde se leyó un manifiesto en repulsa de las agresiones LGTBIfóbicas.

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