Cuenta atrás en los talleres para las Fallas de septiembre, "más pausadas" y "a puerta cerrada"

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artistas falleros
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Los talleres de los artistas falleros hierven estos días, a falta de menos de un mes de las Fallas del próximo mes de septiembre, para tener preparados los ninots que, aunque en una situación extraña, volverán a reivindicar una mirada satírica sobre la realidad. Los profesionales son conscientes de que serán unos festejos "atípicos" y que requerirán de un espectador "más pausado". Unas Fallas, puntualmente y por la situación sanitaria, casi "a puerta cerrada".Así lo ha aseverado Manuel Algarra, el artista que ultima los monumentos para las comisiones de Almirante Cadarso-Conde Altea, de Sección Especial, y Conde Altea-Maestro Gozalbo, de Primera A.En esta ocasión, los talleres viven una rutina realmente anómala, ya que deben combinar la labor en sus creaciones para las Fallas de 2021 y las de marzo de 2022, que está "a la vuelta de la esquina". Esto ha provocado que, incluso, se invierta el orden tradicional de la tarea."El proceso ha sido al revés de como es habitual: normalmente empezamos con los grandes volúmenes y terminamos con escenas, pero lo hemos hecho al revés porque estamos colapsados de espacio", ha apuntado Algarra sobre los ninots que estaban destinados a quemarse en 2020 y que la pandemia devolvió a los almacenes. "Las fallas son como el ave fénix, mueren para volver a resucitar, pero estas no han llegado a morir y las tenemos aquí presentes", compara.Algarra se muestra convencido, en declaraciones a Europa Press Televisión, de que los monumentos se quemarán en septiembre porque las instituciones están dispuestas a ello. Ha recordado que "se está generando un conflicto importante con las piezas ya hechas, Feria Valencia está a tope y hay cosas a las que hay que dar salida".No obstante, el profesional ha advertido que el hecho de plantar una falla en la calle "no tiene que suponer un jolgorio". "Yo espero que se cumplan todas las normas, estamos viviendo algo inédito y ahora la fiesta requiere un tipo de espectador más pausado".Preguntado por la presencia de turismo, el artista ha considerado que esta vez, "puntualmente, no nos interesa por las circunstancias". "Creo que en este momento es más interesante que sean un poco unas Fallas a puerta cerrada, no tener esa afluencia de público que siempre se genera", mantiene Algarra, que cree que este calendario inédito de septiembre ayudará a ello.Sobre cómo serán los monumentos que poblarán las calles, ha comentado que él ha intentado "actualizar" las figuras que ya estaban hechas "en la medida de lo posible para que se conserve ese punto de crítica y sátira", aunque ha reconocido que, "conforme va pasando el tiempo, se van descontextualizando y ha pasado un año y medio".

"SE ME CAYÓ EL MUNDO ENCIMA"

Algarra recuerda el shock que sufrió el sector cuando se anunció la cancelación de las Fallas a causa de la crisis sanitaria. "Nosotros trabajamos a lo largo de todo el año, pero solo nos asomamos unos pocos días y, cuando ya está todo el trabajo en la calle te dicen que hay que retirarlo todo. A mí se me cayó el mundo encima y, a partir de aquí, como casi todo el mundo, hemos tenido una incertidumbre tremenda".En este punto, ha agradecido el esfuerzo de las comisiones falleras para firmar los contratos de 2022, lo que ha permitido a los talleres tener "un poco de estabilidad, un respiro". "Si no, nos hubiéramos visto abocados a cerrar", ha admitido.
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